jueves, 22 de junio de 2017

#A350tear350teando

Las manifestaciones públicas contra el gobierno, también constituyen - en autopistas y avenidas - un motivo para exhibir las pancartas elaboradas en casa, con el ingenio y la rabia que sentimos y censura esta dictadura. Sobre todo cuando se oyen comentarios malsanos, los que adulteran o buscan adulterar las realidad irreemplazables: Hay un caudal de entusiasmo popular por la constituyente. Así dice el periodista, comentarista, burócrata de los medios oficiales, desgraciadamente para mirarse al espejo sin vergüenza, banalizador del mal. Por cierto, ayer se levantó una estampida digital de indignación, burla y rechazo por el tweed del alcalde de Chacao, Ramón Muchacho, llamando a innovar la protesta con el instagram para invocar el 350. Tiene toda la razón la gente que, a su vez, lo protestó, por necio. Sin embargo, ¿cuál hubiese sido la reacción de haber suscrito David Smolanski, el alcalde de El Hatillo, ese llamado? Sin dudas, diiferente, porque en uno hay la desconfianza que no la hay en el otro. Nos permitimos acotar un comentario adicional: en este blog, hasta el presente, hay 8745 archivos acumulados y, con todas las excepciones y los errores de tipeo que se quieran, están indizados o indexados. Seguros de tener piezas que lo incluyen, recordando referencias recogidas en Tribuna Popular de 1950 u otros medios de los sesenta, tratamos anoche de ubicar a Pompeyo Márquez para el texto de Guido Sosola y, muy mezclado, apareció una sola referencia directa: una entrevista de estos años, realizada por La Razón. ¿Estamos en los límites de blogspot? (LB)

DE LOS POLÍTICOS



Érase Santos Yorme

Guido Sosola

Diferente, algo diferente. Pompeyo Márquez perteneció a la estirpe de dirigentes políticos que combinaron muy bien la acción y el pensamiento, responsables de sus actos, capaces del evento más audaz y del párrafo más sesudo, organizador a la vez que cultivador de la palabra.

Érase hombre de pelea, en el cuerpo a cuerpo y en el plano de las ideas. Arriesgó el pellejo durante la dictadura de Pérez Jiménez, en las guerrillas y supo rectificar a tiempo. De haber tenido veinte años menos de edad, como otros igualmente marxistas, socialdemócratas, socialcristianos, liberales o tecnotrónicos, el cuento de la oposición venezolana hubiese sido diferente.

Pudo tener y los tuvo, todos los defectos del mundo, pero no era – por un lado – el codicioso que, teniendo por pretexto una revolución, además, impensada, se enriqueció por todos estos años, o enriqueció a sus hijos y se rodeó de testaferros siendo capaz de aplaudir la feroz represión de un gobierno que privilegia a los muchachos como destino final de un disparo.  Y – por el otro – no era el abnegado pescuecero que explota cada ocasión, piratea políticamente con maniobras mediáticas, pantallero que da infinitos codazos para aparecer en la foto, tuitero de enfermizos sueños de grandeza.

Si me dieran a elegir una etapa de su vida para ejemplificar al conductor político que extrañamos, citaría aquella separación dramática del PCV, siendo de nuevo su secretario general. Participó en un amplísimo y profundo debate, rompió con el pasado y se atrevió a fundar el MAS que, independientemente de la quiebra ética que lo devoró al entrar el siglo XXI, fue en su momento una respuesta a esa izquierda cavernaria y entreguista que, por una asombrosa ironía, hoy es gobierno en Venezuela.

Santos Yorme, el legendario, deja un testimonio de vida que ojalá ocupe la atención de esta nueva generación que muy bien retratan los escuderos, los muchachos de la resistencia a quienes, por cierto, les llegará el momento de definir vocaciones y superar esta bastarda herencia que nos ha dejado la antipolítica. Porque, frente a la brutal y embrutecida dictadura, con expresiones equivalentes en las inadvertidas sucursales de la oposición, la política va mucho más allá con sus poesías y realidades.

miércoles, 21 de junio de 2017

LEJANOS '80

Foto con historia. El ex presidente Caldera, en Lanzarote
marzo 22, 2010
Juan Carlos Díaz Lorenzo

De nuestro archivo rescatamos esta inente:teresante foto de la visita del ex presidente de la República de Venezuela, doctor Rafael Caldera Rodríguez (1916-2009), a la isla de Lanzarote, en uno de sus varios viajes a Canarias en los años ochenta. Le vemos apenas desembarcar del avión que le trajo desde Gran Canaria, un DC-9 de Iberia bautizado Ciudad de Santa Cruz de La Palma –actualmente convertido en monumento estático en el aeropuerto de Madrid-Barajas- junto al presidente del Cabildo Insular de Gran Canaria, Fernando Giménez Navarro; el cónsul general de Venezuela en Canarias, Jesús Enrique Márquez Moreno; su esposa, Alicia Pietri de Caldera; su hija Mireya, dos de sus nietos y su asistente personal.

Rafael Caldera, a quien tuvimos ocasión de tratar personalmente, fue una de las personalidades más relevantes de Venezuela en la segunda mitad del siglo XX. Dos veces presidente de la República, político relevante, humanista y muy culto, dejó en Canarias una huella imborrable, donde se ganó el afecto y la amistad de su gente y siempre se mostró orgulloso de su ascendencia palmera. Este historiador, entonces inmerso en la profesión periodística, recordará siempre unas declaraciones en exclusiva, cuando abandonaba Tenerife desde el aeropuerto del Sur para regresar a su país: “Los canarios –dijo- siempre han contribuido generosamente al engrandecimiento de Venezuela”. Esa frase nunca se me ha olvidado y han pasado más de 25 años.

El cónsul Márquez Moreno, sin duda el más relevante de cuantos diplomáticos de carrera han pasado por el consulado general de Venezuela en Canarias, contribuyó muy decididamente a que el acercamiento entre las dos orillas alcanzara el nivel que conocemos en la actualidad. En 1974 fundó la Casa de Venezuela en Canarias, gestionó con indudable éxito la presencia en las islas de relevantes figuras de la política, la cultura, la economía y la sociedad del país hermano, potenció el conocimiento de la ascendencia canaria de destacados próceres y personajes de Venezuela, acercó la cultura y el paisaje de Venezuela a todos los rincones del archipiélago, dejó constancia de una parte de su inmensa labor en un libro titulado “El Atlántico. Canarias y Venezuela”  y, en resumen, hizo posible el estrechamiento del abrazo fraternal que hoy nos emociona. Nadie como él supo hacerlo y pocos como él saben tanto de amistad, generosidad y afecto.

Fuente:https://venezuelaoctavaisla.wordpress.com/2010/03/22/fotos-con-historia-el-ex-presidente-caldera-en-lanzarote/

domingo, 18 de junio de 2017

LA MIRADA MÚLTIPLE



El diseño gráfico de la coyuntura política

Ox Armand

Siempre la tuvo, pero hoy es demasiado relevante su importancia con la vertiginosa instantaneidad de las redes sociales. No hay obrar político, por muy pensantes o muy prácticos que sean los partidos, gremios, sindicatos o cualesquiera organizaciones, sin un ingenioso diseño gráfico que pueda distinguir un mensaje entre los miles que compiten por llamar nuestra atención. A veces, hay un virtuosismo publicitario colindante con una pieza plástica de las mejores y, otras, una elaboración burda que hace preferible el silencio con el que no media diferencia alguna. El mejor ejemplo consiste en el llamado a la concentración que será multitudinaria en Caracas, el lunes 19 de los corrientes. No pretendemos un análisis de fondo sobre las piezas ya conocidas – sobre todo – en la tarde del día anterior, pues toda aparición debe ser oportuna para que sea eficaz, a sabiendas que, horas después, es parte de un archivo que se olvida.

 Apartando la iniciativa de los internautas que individualmente hacen lo suyo, con un frecuente sentido de humor y hasta de descalificación personal de los gobernantes, la convocatoria opositora tiene por motivo central la imagen de una multitud en movimiento o que se le supone en movimiento. Además del logotipo, los colores corporativos de cada partido hacen la diferencia, pero también la leyenda utilizada.  A veces, es más fácil que un partido se caracterice como Vente Venezuela (“Vente a Caracas”), otras la fuente y el tamaño de las letras pueden suplir la ausencia de una consigna de impacto. En ésta muestra, Primero Justicia deja espacios libres que, por lo que general, copa con el amarillo y el negro que lo explican propagandísticamente: el color plano, con un amarillo vivo y un negro que comunica sobriedad, es preferible a la confusión o combinación de ambos, llevándolo a una suerte de concha de cambur que, por cierto, ha hecho célebre a artistas como Thomas Baumgärtel. El volante digital de la MUD suele ser abigarrado, compacto, acaso “literario” cual suerte de guía telefónica. Demasiado frecuente, Acción Democrática ni Un Nuevo Tempo exponen piezas coleccionables, porque – simplemente – no las hacen. Hay más una postura política de pasar agachados que ahorro de diseñadores gráficos que, en verdad, son caros en la medida que deben producir sus láminas para un perecedero aunque intenso momento.

Por lo pronto, deseamos subrayar dos o tres notas características de esta “explosión” del diseño coyuntural. Por un lado, se exige del diseñador algo diferente de lo que normalmente se ve en las redes, por lo que es completamente inútil el empleo de programas informáticos que prefabrican el diseño con los motivos, estilos y contenidos harto conocidos. En lo posible, se pide bastante invención en un terreno en el que no es fácil. Quizá estamos en presencia de una futura revolución publicitaria en Venezuela cuando todo esto pase, la cual hará de las vallas en las autopistas y de los segundos televisivos, una morisqueta devorada por el banner

Por otro, nada más aburrido que la uniformidad del mensaje, como algunos lo desean. La vivacidad de la política de calle se expresa por las múltiples versiones que tiene en las redes y, en el caso de las convocatorias a marchas, concentraciones y afines, responden o tiende a responder a los distintos públicos que se desean alcanzar. Esto no es el  viejo anuncio de la prensa de papel que reclamaba atención para ver u oir a un dirigente en una programa de televisión o de radio. Hay algo más. Y, finalmente, está el asunto de la identidad, porque si bien se impone la unidad de los más variados factores políticos y sociales de la oposición, en la medida de lo posible hay una lucha por identificarse, no perder los naturales matices que enriquecen esa unidad. Todo lo dicho contrasta con la fastidiosa uniformidad gubernamental de la publicidad y propaganda, propia del totalitarismo que no se arriesga a diferenciación alguna, por humilde que fuese. Por todos estos años, cuentan hasta con fuentes, contenidos y estilos muy propios, sumamente caros en el mercado, pero hasta el color rojo se les convirtió en una poderosa limitación: el diseño no puede hacer milagros cuando la realidad está signada por la muerte de más de setenta jóvenes en las jornadas de protesta.

Post-data LB: No entra en la muestra UNT. El tweed tiene fecha 17/06/17, pero no lo habíamos visto. Se va el texto a Opinión y Noticias que, por cierto,  tiempo sin publicar a OA, con esta pieza ausente. Nos preguntamos, inevitable, por qué no tan visible. Puede decirse que es un poco más "minimalista".  Nos parece que no se lee (es decir, al primer vistazo). 

Incluso, conjeturamos, el diseño es propio del aafiche que se ve a distancia. Las redes sociales, al contrario, son callejuelas, calles, avenidas y autopistas y que pide la mirada cercana. La torre de Parque Central, por emblemática que sea, se pierde. Es ua edificación más con prevaleciente cielo azul.

Parece una portada de esos libros de mesa sobre arte o turismo. La propaganda y publicidad política tiene sus propias características.

Todavía no tenemos noticias de AD o de otra organización. Quizá no corren con tanto éxitos los diseños en las redes o, mejor y peor, nuestras cuentas están muy limitadas. 

CAZA DE CITAS

"Tal vez tengo cosas en mi vida que no me perdono ... Entonces, si no me perdono, es bastante difícil que pueda sentir el perdón de Dios ... porque siempre mantendré en mí una herida profunda"

Ignacio Huarte, SJ

("... Despertar a la vida diferente... Guías de ayuda para hacer los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola", Editorial ExLibris, Caracas, 2014: 171)

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Entrevista al Arq. Julio Navarro Gutiérrez: "Una nueva arquitectura en Caracas". Élite, Caracas, nr. 1632 del 05/01/1957.
- Lyda Zacklin. "Premio Municipal de Novela: La transgresión erótica" ("Después Caracas" de José Balza). El Globo, Caracas, 28/07/96.
- J.M. Siso Martínez. "Planes para cien años". El Nacional, Caracas, 16/12/60.
- Entrevista a Ludovico Silva. "Proceso a la alta cultura: Hacia el primer congreso cultural sobre dependencia y neocolonialismo" (VI). Vea y Lea, Caracas, nr. 50 del 28/09/70.

Fotografía: Dip. Erwin Burguera, junto a un periodista por ahora no identificado. Biblioteca de la Asamblea Nacional.

LA ESPERANZA FUNDADA


No puede haber capellán de la GNB que bendiga las armas empleadas para asesinar a los ciudadanos

A juicio del diputado Luis Barragán, la actividad sabatina de oración se une a la solemnidad dominical del Corpus Christi para reafirmar también la fe de los venezolanos en un futuro mejor.

“Distintas creencias organizadas se dieron cita para confluir en una misma oración que, particularmente, los católicos reafirmamos hoy domingo con la solemnidad del Corpus Christi.  Una oración que también afianza la fe en una Venezuela mejor, incluyendo al ciudadano no creyente que comparte una profunda, militante  y generosa esperanza que nos conduce hacia el país que reconstruiremos en libertad y el perdón que sólo se realiza en justicia”.

Interrogado sobre las críticas que los sectores oficialistas hacen de la Conferencia Episcopal y de las actividades que confunden la política y la religión, expresó el parlamentario: “La Iglesia Católica ha asumido con sobriedad y prudencia su responsabilidad, a través de las posturas que asume la Conferencia Episcopal que, al igual que El Vaticano, ha sido objeto de una campaña sórdida de manipulación y engaños por una dictadura que cuenta con individualidades que usan la sotana para defenderla aun cuando jamás han dicho nada en torno a la masiva y selectiva violación flagrante de los derechos humanos. Sabemos muy bien de la distinción de los ámbitos, el sagrado y el terrenal, y de la libertad de creencias por la que luchamos, pero también de la irrenunciable obligación de católicos, protestantes, judíos y cualesquiera otras expresiones de la fe organizada, para insistir en la denuncia de una dictadura que ha convertido el culto a la personalidad del extinto, pretendiéndolo su sucesor,  en una experiencia mágico-religiosa, en un batiburrillo que se burla de la dignidad de la persona humana contra  la cual sigue atentando a la espera de una tal constituyente que pretende convertir a Miraflores en un santuario de la pólvora, del latrocinio y del nepotismo que ha abierto la puerta maldita de la globalización”.

El diputado Barragán está afiliado a un partido no confesional, incluso, ajeno a las tradiciones socialcristianas en nuestro país, por lo que aclara: “Cierto, Vente Venezuela es el Partido de la Libertad que pugna por una sociedad que la conciba, profundice y realice para todos, creyentes o no en una deidad determinada. Y es tal la amplitud de esta organización de ciudadanos que da acogida a quienes, en lo personal, tenemos convicciones socialcristianas y aspiramos a la difícil condición de practicantes de la fe. Encaminados a una definitiva transición democrática, las diferentes posturas  personales y personalísimas merecerán todo el reconocimiento, respeto y tolerancia de una sociedad que, por compleja y plural, no cabe en una dictadura neoestalinista como la de Maduro Moros”.

 Aseguró: “Frente a los antivalores propugnados por el régimen que ya no tiene la habilidad para esconderlo a través del lenguaje, soez y caradura, el ciudadano aun no creyente reconoce que el púlpito y las homilías con sus equivalentes en las diferentes iglesias organizadas en nuestro país, constituye una opción ética inquebrantable. Con el fracaso de esta tal constituyente y la salida del régimen que nos oprime, nuevamente nos explicarán los más caros valores de la libertad, comprensión, justicia, solidaridad y de la paz que se afincan en una unidad en la diversidad”.

Acotó el diputado Barragán: “La oposición desarmada, pacífica y convencida de sus más limpias banderas, está ganando en la confrontación con una dictadura que en tiene en su haber más de setenta jóvenes muertos   al reprimir la protesta en las calles y en las autopistas que resultan estrechas para miles de ciudadanos. Por mucho que puedan ordenarlo a los capellanes de la GNB, no puede haber sacerdote que bendiga las armas que disparan algo más que una lacrimógena”.

18/06/2017:
Fotografía: Claudia Macero (Caracas, 17/06/17).

FRATERNIDAD Y ESPERANZA

EL UNIVERSAL, Caracas, 17 de junio de 2017
El Corpus Christi en Venezuela
Félix Palazzi

En la mayoría de los países de influencia católica se celebra la fiesta del “Corpus Christi” (cuerpo de Cristo), sea a finales de mayo o a principios de junio (sesenta días luego de la Pascua). El centro de la fiesta es la eucaristía como cuerpo de Cristo.

En el origen de esta celebración se esconde un acontecimiento particular. Entre los siglos XII y XIII santa Juliana, una monja de origen belga, tuvo un sueño en el cual vio la luna con una brecha oscura en su centro. Esta visión fue interpretada por la monja como la ausencia de una fiesta dedicada a la eucaristía en el calendario litúrgico de la Iglesia. Los burgueses de la época se oponían rotundamente a introducir un día festivo en el calendario laboral. Algunos fieles veían que la introducción de una nueva fiesta representaría más gastos sobre sus débiles economías. La presión y el rechazo a su pía revelación obligó a la monja a dejar su monasterio y vagar de un monasterio a otro. A pesar de este inconveniente, la interpretación de su visión encontró eco y apoyo incondicional en el príncipe–obispo Robert de Tourote, quien por primera vez celebró la fiesta del Corpus Christi.

Tradición que perdura

En el año 1264, el Papa Urbano IV dio su consentimiento a esta fiesta, delegando a santo Tomás de Aquino la elaboración de la liturgia propia de esta celebración. El Concilio celebrado en la ciudad francesa de Vienne (1311-12) bajo el Papa Clemente V (1264-1314) elaboró las normas que debían regir la procesión. A partir del año 1447, con el papado de Nicolás V, se inició la tradición que perdura hasta el día de hoy de sacar en procesión al sacramento del altar (cuerpo de Cristo) por las calles de Roma. En el año 1551 el Concilio de Trento asocia la celebración de esta fiesta al “triunfo sobre la herejía” protestante.

En nuestro país la fiesta del Corpus Christi dio lugar a una de las más coloridas y conocidas tradiciones religiosas venezolanas: “los diablos danzantes de Yare”. Su origen se remonta al siglo XVIII. No hay muchos datos sobre la fecha exacta. Sin embargo, su tradición siempre ha estado vinculada al Santísimo Sacramento y al mestizaje cultural que se expresa en esta celebración.

Las cofradías de los diablos danzantes de Yare nacieron en las clases más oprimidas y explotadas de la colonia. Estas cofradías representaban la única posibilidad de organizarse y entenderse como hermanos. Por medio de la danza lograron expresar su resistencia y rebeldía al sistema imperante. La danza, el color y la participación activa del laicado eran elementos novedosos en el esquema litúrgico de esta celebración.

Hay dos formas de entender el significado de esta tradición religiosa venezolana. Una primera acentúa la derrota y total sumisión de la clase explotada (esclavos e indios) a la fe europea (representada en la eucaristía). Sin embargo, una segunda interpretación, actual, no se basa en la contraposición sino en la complementariedad. El cuerpo de Cristo, ante el cual se rinde el mal, es vivido como símbolo de esperanza y de lucha. El rito de esta fiesta va mostrando que el mal nunca tiene la última palabra. Se recupera el sentido de la eucaristía como sacramento de la unión de la comunidad.

La fraternidad que se vive en estas cofradías se contrapone a la división y a la exclusión que impera hoy en nuestro país. Descubrir el sentido de nuestras tradiciones religiosas puede ayudarnos a rescatar nuestros valores, como son la fraternidad y la esperanza, tan necesitados hoy en día para vencer el mal.

Fuente:
http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/corpus-christi-venezuela_657235
Ilustración: Francisco Ribalta.

ATAQUE-BASURA, PELOTÓN DE FUSILAMIENTO POLÍTICO, PLAN REPÚBLICA

En la ruta final
Julio César Moreno L.

En todo sistema totalitario  el calificativo de traidor es el más grave y el más utilizado, cuando se intenta liquidar al camarada o a la camarada que por algún motivo decide bajarse del Proyecto. En esa delicada condición de infidelidad contra- revolucionaria ubica el gobierno de Maduro a la doctora Luisa Ortega Díaz, al desligarse  esta funcionaria de un régimen que vive su etapa decadente.

No polemiza el oficialismo contra las  bases jurídicas que fundamentan las graves  denuncias de la fiscal general, y aparenta no reconocer el gobierno los alcances que sobre su debilitada legitimidad nacional e internacional tienen las últimas actuaciones del ministerio público.

Simplemente a la doctora Ortega Díaz se le reduce a la condición de desertora de la revolución por denunciar la violación del hilo constitucional, el fraudulento proyecto constituyente y la militarización de la justicia penal. Y porque en tiempos decisivos para la existencia de la república asume la  defensa del Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos fundamentales.

Como para la pervertida dictadura su perpetuación forzosa está por encima de cualquier ley, se utilizan todas las armas disponibles con el fin de destruir a un poder público fundamental que reivindica su independencia institucional y se convierte en firme obstáculo para la tiranía.

No estamos entonces ante un debate jurídico sobre las actuaciones de la fiscalía. Lo que se intenta es aplastar a la antigua compañera y neutralizar a toda costa a la institución que ella dirige. Se le descalifica, y se cuestiona su capacidad para desempeñar el mismo cargo que la cúpula oficialista encabezada  por Chávez le entregó el año 2012.

Y en su tradicional línea de ataques-basura, Pedro Carreño le detecta “insania mental”, le acusa de promover una   guerra civil y  de estimular una invasión extranjera, y solicita su enjuiciamiento ante el impresentable Presidente del TSJ.

Por su parte, la ministra Iris Valera anuncia que la destitución de Ortega Díaz se encuentra en etapa de “preaviso”, y que posé pruebas de corrupción contra ella y contra su esposo Germán Ferrer quien hasta hace poco formó parte de las listas parlamentarias del PSUV.   

Sin duda, Varela y el nefasto Carreño abonan el terreno para la remoción y encarcelamiento de quien, además de tener facultades para impulsar iniciativas destinadas a restituir el orden jurídico, posee la potestad de promover juicios contra responsables de crímenes, torturas, arrestos ilegales y de los inconstitucionales procesos penales que adelanta arbitrariamente la justicia militar.

Mientras tanto el ministro Padrino López ingresa al pelotón de fusilamiento político, acusándola de incurrir en “ligerezas” por asegurar que la muerte del joven Juan Pernalete Llovera la produjo una bomba lacrimógena disparada por la guardia nacional en la manifestación del pasado 26 de abril en la Plaza Altamira.

Para el general en jefe esa declaración “afecta el espíritu de cuerpo contra nuestros efectivos, y podría generar violencia contra ellos, y alimentar la matriz negativa que quieren posicionar los grupos de derecha sobre este componente de la institución castrense”.

Con sus afirmaciones Padrino coloca a esos castrenses por encima de la constitución y  de la Ley Orgánica del Ministerio público, en cuyos textos se establece la facultad de la fiscalía general como garante del debido proceso, así como responsable  de la buena marcha y celeridad de los procesos judiciales y de las acciones que determinen la responsabilidad en que incurran funcionarios del Estado, sin que ninguna autoridad civil o militar pueda ejercer coacción o presión sobre sus decisiones.

Imbuido de  esa concepción marcadamente dictatorial, el ministro de la defensa trata de consolidar aún más el poder de los cuarteles sobre el mundo civil con el fin de implantar definitivamente su hegemonía al resto de la sociedad, incluyendo en ese férreo control al partido oficialista cuyo liderazgo se debilita y se desprestigia en la misma medida en que crece aceleradamente el repudio al gobierno. En ese contexto, es evidente que para la tiranía  una fiscalía independiente dispuesta a defender el Estado de derecho y a impedir la impunidad militar debe ser eliminada.

Por ello vale la pena recordar que la constitución que se nos pretende imponer está basada en la constitución cubana que consagra a la fiscalía como apéndice del Consejo de Estado y de la Asamblea Nacional del Poder Popular, organismos controlados por Raúl Castro y el Partido Comunista.

Planteadas como están las cosas, la legitimidad del gobierno de Maduro se debilita aún más ante las acciones del Ministerio Público. Y aunque estas medidas no logren los objetivos planteados en el plano jurídico, constituyen  golpes políticos muy efectivos contra el blindaje de falsa legalidad que el régimen pretende conservar.

En su arrolladora ofensiva, Ortega Díaz demandó ante el TSJ la inconstitucionalidad de la convocatoria a la Asamblea Constituyente; la nulidad del nombramiento de 13 magistrados principales y 20 suplentes designados por la anterior Asamblea Nacional;  el antejuicio de mérito para 8 magistrados de la Sala Constitucional acusándolos de conspirar contra la república al dictar las sentencias 156 y 157 en las que se otorgan poderes especiales a Nicolás Maduro, se arrebata al poder legislativo sus funciones constitucionales y se extingue la inmunidad parlamentaria. Y ha señalado, además, que el gobierno desmantela al Estado utilizando a la sala constitucional, cuyos magistrados representan “la muerte del Derecho”.

Por su parte la AN se dispone a sustituir a los 13 fraudulentos magistrados y a sus respectivos suplentes, planteándose un episodio definitivo en la confrontación política e institucional del país. Confrontación  en la que los diputados y la fiscal hacen causa común enfrentando el zarpazo final con el que se pretende consolidar el totalitarismo en Venezuela. 

Mientras todos esos acontecimientos ocurren continúa la dramática lucha de calle con características inéditas en nuestro país. Por primera vez sufrimos los venezolanos una acción planificada desde el gobierno y realizada con frialdad, saña y ventajismo en dimensiones nunca antes ejecutadas, ni siquiera en los tiempos de las anteriores dictaduras que nos han gobernado.

Presenciamos verdaderas batallas protagonizadas por esbirros entrenados para agredir y matar, contra manifestaciones desarmadas integradas por sociedad civil, parlamentarios, campesinos, trabajadores, actores políticos y sociales de todas las tendencias, amas de casa y comunes ciudadanos enrolados en la defensa de sus derechos.

Manifestaciones a cuya vanguardia aparecen miles de jóvenes nacidos durante este régimen, o en los años más cercanos a la aparición del trágico socialismo del siglo XXI. Muchachos que se gradúan de héroes en una de las etapas más  terribles de nuestra historia.

Se trata de una lucha en la que una extraña guardia nacional, asociada con policías  y colectivos delincuentes, cometen crímenes y exhiben increíble violencia con el fin de crear el terror y  la sensación de castigo ejemplarizante para quien  ejerce el derecho a la protesta pacífica, y para quien se arriesga por la conquista de la libertad. Un saldo de 74 muertes, miles de heridos, centenares de detenidos y torturados, numerosas personas golpeadas salvajemente y despojadas de sus bienes personales, es hasta ahora el resultado de esa represión masiva.

Los cobardes ataques con bombas lacrimógenas y con disparos de armas de fuego a casas y edificios particulares, generalmente ocurridos al amparo de la noche; el ingreso violento sin orden judicial de guardias y policías a los hogares de persona indefensas; la protección a colectivos malandros que agreden a ciudadanos pacíficos, y saquean los establecimientos comerciales que abastecen a las  zonas populares, son las modalidades de actuación empleada por cuerpos armados cuyo objetivo es imponer a sangre y fuego la tiranía totalitaria. 

Por cierto, una de estas hazañas realizada por los grupos represivos ocurrió recientemente en las residencias Los Verdes en El Paraíso, cuando hordas armadas del oficialismo atacaron con tanquetas, armas de fuego y bombas lacrimógenas a las más de 1.000 familias que ocupan las 12 torres de ese conjunto residencial.

Denuncian las víctimas del insólito suceso que 100 carros fueron desvalijados, decenas de jóvenes quedaron detenidos y  resultaron severamente golpeados, y para dejar registrada la marca de su miserable condición humana uno de los delincuentes del régimen le quitó la vida al perro de una aterrorizada anciana habitante del conjunto residencial.

Este tipo de constantes desmadres represivos dirigidos por Maduro, Tarek el Aissami, Padrino López, Cabello, Reverol, Benavides Torres, González López  y los asesores cubanos, colocan a esa cúpula oficialista en una posición cada vez más insostenible en su intento de preservarse ante el mundo como gobernantes democráticos. Por ese motivo, en la medida en que el oficialismo recrudece la violencia, su margen de maniobras políticas y diplomáticas para ocultar la realidad interna del país se ha reducido a su mínima expresión.

Mientras en la OEA la mayoría de los gobiernos presionan por  medidas que restituyan  la democracia en Venezuela, en la Unión Europea el pasado mes de abril los ministros de relaciones exteriores denuncian “la escalada  de violencia que ha causado múltiples muertes y heridos”. Y Federica Mogherini, alta representante para la política exterior de ese organismo, exige respeto a la constitución venezolana, reconocimiento de la Asamblea Nacional, y calendario electoral claro, como “medidas indispensables para aliviar la tensión y unir a los venezolanos”.

En este mismo mes de abril el Parlamento Europeo fue  igualmente categórico en sus críticas al gobierno de Maduro acusándole de ejercer “represión brutal contra manifestantes pacíficos”, exigiendo la liberación incondicional de los presos políticos, el reconocimiento de la Asamblea Nacional y condenando la inhabilitación política de Henrique Capriles.  

Igualmente, la mayoría de países de UNASUR han reprobado al gobierno por sus constantes violaciones del Estado de derecho, y en CELAC tampoco logró la diplomacia madurista el apoyo a las políticas “revolucionarias” que sumergen a Venezuela en su más grave crisis económica y social.

Separada de la OEA y del Mercosur, sólo los países del ALBA,  monitoreados por Cuba, mantienen su apoyo a un gobierno cada día más aislado de América Latina y del mundo. Y en la ONU el Secretario General expresa su preocupación, y esmera sus esfuerzos por lograr una salida pacífica que detenga la violencia y recupere la vida institucional.

Vistos los escenarios en los que se desarrolla ante los ojos  del mundo  un cruento conflicto entre el país y la pandilla que gobierna, tenemos que darle la razón a Luis Almagro cuando señala que estamos ante “una guerra civil de fuerzas del Estado contra personas desarmadas”. 

Es claro que esa desigual guerra civil, de la que nos habla el Secretario General de la OEA, sólo es posible con la participación de paramilitares organizados por el régimen y de las policías civiles a su servicio. Pero sobre todo gracias a las infames acciones de la Guardia Nacional en su condición de componente de la Fuerza Armada. Y es igualmente cierto que contando con ese solitario respaldo de las armas el gobierno camina brutalmente en el despropósito de consumar el domingo 30 de julio el fraude constituyente.

Ese domingo, de no ocurrir algo inesperado el Plan República será implementado por el componente Ejército que tendrá bajo sus manos la tarea de enfrentar el auge indetenible de las protestas ciudadanas. Estarán frente a frente ese Ejército y un mundo civil dispuesto a impedir que le roben la dignidad de su destino.

La ciudadanía copará todos los espacios posibles de pueblos y ciudades manifestando el rechazo a la grotesca violación de la Constitución. Y ese componente armado, que ha permanecido al margen de la acción represiva, tendrá que resolver el dilema de respetar la constitución o consagrarse como cómplice activo de una dictadura sanguinaria.