jueves, 26 de febrero de 2015

UNA MIRADA

EL NACIONAL, Caracas, 26 de febrero de 2015
Monseñor Romero y el drama de nuestra América
Tomás Straka
 
La beatificación de Óscar Arnulfo Romero (1917-1980) es uno de esos acontecimientos en los que todos los caminos de la historia parecen desembocar en el mismo lugar. Decretada por el primer papa latinoamericano, pudiera ser interpretada como el triunfo de un tipo de catolicismo que viene desarrollándose en América Latina desde hace unas cuatro décadas y que, por varias razones, puede considerarse como una de los grandes aportes socioculturales de la región. Primero, porque naciendo en nuestros países (es decir, en ese conjunto de pueblos al que José Martí llamó Nuestra América), ha logrado impactar en la fe de la sexta parte de la población mundial. Segundo, porque es producto de los coletazos de la modernización sobre una de nuestras tradiciones más características, creando una hibridación tan atractiva como la de las vanguardias literarias con nuestros mitos (el “realismo mágico”) o la del jazz con nuestros ritmos de origen africano (la salsa). Tercero, porque por primera vez en mucho tiempo la etiqueta del “continente de la Esperanza” parece hacerse realidad con la victoria, al menos simbólica y moral, de un luchador por la justicia sobre los intereses de quienes le hicieron padecer el martirio.
No obstante, la historia siempre tiene varias caras y muy pocas de ellas suelen ser bonitas. Lo que celebramos como un gesto de largo alcance (nada menos que el triunfo de los valores de Mons. Romero sobre los de sus asesinos) y como una reivindicación de lo mejor que ha producido Nuestra América, debe, también, llamar a la cautela.  Si bien la democracia y los Derechos Humanos han tenido avances extraordinarios desde 1980, el balance sigue siendo preocupante. La violencia y, dentro de ella el sicariato, conservan tanta o más fuerza que treinta y cinco años atrás. Por otra parte la sangre derramada por el mártir tampoco se tradujo en un triunfo de la Iglesia, por lo menos no como tal vez él lo hubiera querido: aunque en casi todos los países sigue siendo, gracias a sacerdotes valientes y justos como él, la institución más respetada, el número de latinoamericanos que abandona el catolicismo es enorme. Tanto, que en muchos sitios ya no es razonable hablar de un “continente católico”, siendo necesario dar paso a una visión más plural.
En conjunto son diversas variables del drama nuestroamericano que en la elevación a los altares de monseñor Romero se ven reflejados, y que debemos repasar para comprender mejor nuestro lugar en el mundo, así como las posibles rutas que tomaremos en el porvenir.
La fe de un continente
En 1972 apareció en Chile la famosa (y también muy polémica) Biblia latinoamericana. Nacida de la experiencia de un padre claretiano francés, Bernardo Hurault (1924-2004), en la zona minera de Tomé, hoy puede ser considerada como  uno de nuestros hitos culturales. Del mismo modo en que las novelas del realismo mágico o las obras de los muralistas mexicanos expresaron nuestras vivencias e ideas, esta Biblia es producto de una religiosidad y de unos retos propios de nuestra realidad. Todo comenzó cuando P. Hurault se percató de la distancia entre las traducciones de la Biblia con las que contaba y el idioma que hablaban sus feligreses. Esto significaba que si bien las misas ya no se decían en latín, nada garantizaba que los más pobres y menos escolarizados entendían de qué les estaban hablando. Por eso, junto al P. Ramón Ricciardi, se propuso una empresa intelectual verdaderamente ambiciosa: traducir las Escrituras al castellano que hablamos en Latinoamérica. Basta pensar en lo que significó para el alemán la traducción de la Biblia hecha por Martín Lutero, o lo que fue por un siglo la Gramática que, también desde Chile, preparó Andrés Bello, para medir lo que un libro de estas características puede representar. Aunque gracias a los sistemas escolares amplios y el contexto dominado por los medios de comunicación, la Biblia latinoamericana no está en condiciones de cambiar por sí sola al idioma, eso no debe distraernos de lo que suman 50 millones de ejemplares vendidos desde su aparición, así como su uso masivo por los católicos desde la Tierra del Fuego hasta el sur de California.
El punto es que el trabajo de los padres Hurault y Ricciardi debió haber sido gigantesco y merecería en un libro o incluso una película (¿qué lingüistas consultaron para determinar cuál es el castellano “latinoamericano”, si es que hay uno solo o si es que consultaron a alguien? ¿Con qué problemas teológicos se enfrentaron a la hora de verter ideas del arameo o del griego bíblico al español de Chile de los años setenta? ¿Qué reacciones tuvieron que sortear dentro y fuera de la Iglesia?), pero sólo lo podemos sopesar si lo insertamos dentro de una corriente religiosa y cultural más amplia, a la que podríamos llamar el nuevo catolicismo latinoamericano (sí, como la Biblia traducida ad hoc para él).
Es un catolicismo surgido a mediados del siglo pasado en los barrios pobres, las zonas rurales y los seminarios de Latinoamérica. Es el catolicismo al que pertenece la Teología de la Liberación, según algunos la primera filosofía auténticamente latinoamericana (y subrayamos que ella pertenece a este catolicismo, que es un fenómeno más amplio, y no al revés). Es el catolicismo del papa Francisco y el mártir Óscar Arnulfo Romero y las escuelas de Fe y Alegría. Un catolicismo que en uno de sus extremos tuvo a los “curas obreros” y a los curas guerrilleros, como Camilo Torres, y que en el otro contó con pastores de la talla de Hélder Câmara y Raúl Silva Henríquez. Del Centro Gumilla en Caracas, cuyo pensamiento debería ser estudiado con cuidado.  Es el catolicismo de Miguel D’Escoto y de Ernesto Cardenal. Como vemos, no es uno solo, ya que en el continente también han surgido otras corrientes igual de válidas y meritorias; y lo llamamos nuevo porque tiene una relación compleja con las hondas tradiciones del catolicismo popular: mientras invoca al pueblo, no siempre va de la mano con la forma de creer en Dios de ese pueblo. Es más, los penitentes de nuestras procesiones, que, por ejemplo, a veces se mortifican caminando descalzos y cargando una cruz por la autopista desde Caricuao a Santa Teresa; o las cofradías que organizan  nuestras coloridas fiestas, en ocasiones eran vistas (y con razones de peso) como simples formas de dominación (sí, de opio) que resignaban a los pobres y no los ayudaban a luchar por cambiar las cosas.
Es, por supuesto, un catolicismo que no carece de claroscuros (la Teología de la Liberación está llena de ellos), pero es el que, en cuanto “movimiento de movimientos” hoy parece salir del “continente de la esperanza” para esparcirse por el mundo y llevar su “esperanza” a otros lugares.  Fe y Alegría, surgida en Catia, ya lo ha hecho. Francisco y el beato Romero son los continuadores de esta senda.
El guerrillero, el santo y el Papa
Cuando fue anunciada la beatificación de monseñor Romero, los partidarios del Frente Farabundo Martí para La Liberación Nacional (FMLN) salieron a celebrar a las calles. La imagen puede desafiar la lógica con la que hemos dividido al mapa político desde los días de la Revolución Francesa: nada menos que un grupo político de izquierda, nacido de una organización guerrillera y además cincelado durante una de las guerras civiles más cruentas del continente, festejando con sus camisas y banderas rojas un decreto papal. No obstante, vista desde el nuevo catolicismo latinoamericano y las dinámicas de nuestra región, no resulta tan extraña.
Otro tanto puede decirse de la reunión que el año pasado sostuvieron el presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, con el papa Francisco.  Ambos  representar dos de las grandes proyecciones (no pocas veces caídas en estereotipos, que según el caso entusiasman o confirman prejuicios) que hemos emanado hacia el resto del mundo, especialmente a los Estados Unidos y Europa: la de un continente católico y la de un continente de guerrilleros (lo que, como veremos, en su tiempo fue otra forma de esperanza). Es decir, la combinación de la icónica fotografía del Che Guevara hecha por Alberto Korda con nuestros retablos churriguerescos. El Cristo con la Kalashnikov en el hombro que se reprodujo en muchos afiches (me acuerdo de uno que estaba nada menos que en la sede del PCV en Caracas) y que Ryszard Kapuscinski supo captar con su ojo de reportero experimentado. Un continente de guerrilleros católicos (como los fueron casi todos los de Centroamérica en los ochenta) o de sacerdotes católicos que hablan como guerrilleros, como le resulta el papa a los sectores más conservadores que han declarado, sin rodeos, que es un “seguidor de Lenin”.
Más allá de los convencionalismos y, repetimos, estereotipos, hay en efecto una confluencia de dos grandes tradiciones continentales en la reunión del Vaticano y en las celebraciones de El Salvador: la del deseo de la modernidad junto a la herencia religiosa dejada por España. La primera se ha manifestado de muchas maneras a lo largo de dos siglos, es decir, desde que los impulsores de la Independencia y el sistema republicano comenzaron a soñar con una incorporación de sus países a la “historia” más efectiva y estrecha de como la tenían, según su visor, bajo la corona castellana. Eso quiso decir convertirnos en una sociedad moderna y llevar sus beneficios a todos, incluso los más pobres. Si modernidad significa, por ejemplo, un Estado de Derecho que haga cumplir las leyes, que garantice cierta equidad en la distribución de la riqueza, salud y educación sin distingos de clase o raza, tal fue la bandera los liberales en el siglo XIX y la que recogieron, con otros aperos teóricos, de los socialistas a partir de la década de 1920.  Entonces, a un siglo de la independencia y después de muchos fracasos y retrocesos, el comunismo fue visto como el remedio eficaz, acaso definitivo, para alcanzar el sueño. La espectacular conversión de Rusia y China, que de sociedades “feudales” (llamémoslas así) saltaron a ser potencias en pocos años, y de países sometidos al imperialismo ser convirtieron en naciones soberanas, fue un aliciente para todos los revolucionarios del Tercer Mundo, en especial para los latinoamericanos.   Fue, de hecho, la Buena Nueva que ofrecieron los profetas Fidel Castro y el Che Guevara después de entrar a La Habana en 1959.
Hoy sabemos las limitaciones de los modelos de Cuba y la URSS, pero para la década de 1960 representaron un reto de conciencia para muchos latinoamericanos. ¿Cómo conciliar lo que parecía ser el destino radiante de la humanidad con el catolicismo? ¿Cómo lograrlo si la Iglesia tradicionalmente había estado con las élites y condenaba al socialismo? ¿Cómo enmendarle la plana a la infalibilidad del Papa, que anatematizaba a Marx y la revolución? Pues, reformando a la Iglesia, aunque sin salirse de ella. Es fue lo que sacerdotes como Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff y Frei Betto se propusieron hacer con la Teología de la Liberación. Es decir, la “liberación del hombre” ya no vendría (o no vendría solo) por la revolución, ni tampoco vendría del advenimiento del Reino de Dios. Marx tenía razón: el Reino de Dios era el objetivo, pero había que “tomarlo por asalto”.  La conversión de la sociedad a un cristianismo centrado en los pobres que garantizaría la liberación económica, política y social del continente. Por eso los guerrilleros de Nicaragua y El Salvador admiraban a la Revolución Cubana en todo menos, al parecer, su carácter antirreligioso de sus primeros años.   Para ellos, que iban a la guerra con un Kalashnikov y un rosario, la Teología de la Liberación fue una fuente doctrinaria tan importante como los manuales de Marx y Lenin.
Pronto hasta los obispos se montaron en la ola. La Conferencia Episcopal Latinoamericana de Puebla (1979) asumió muchos de los principios de esta corriente, como lo referente a la opción por los pobres y la defensa de la dignidad de las personas (es decir, de sus derechos humanos). Así, hasta sacerdotes como el padre Bergoglio, hoy papa, o monseñor Romero, que no eran teólogos de la liberación, participaron desde los duros contextos que les tocó vivir (las tenebrosas dictaduras del Cono Sur y las sangrientas guerras centroamericanas), en la transformación de una Iglesia cada vez más preocupada por dar respuesta a los males de su sociedad. 
El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés
El caso del monseñor Romero fue emblemático al respecto. Siendo un sacerdote brillante pero esencialmente apegado a la tradición, llegó a arzobispo de San Salvador en medio de la violencia creciente de su país. El nuevo cargo generó un cambio profundo en su persona. Pero no, como suele suceder, ajustándolo a las complacencias del poder, sino comprendiendo cada vez más el drama que estaban viviendo sus conciudadanos, en especial los de las zonas rurales. De forma constante le llegaban denuncias de ejecuciones, a veces verdaderas masacres, perpetradas por las fuerzas armadas, la policía y los grupos paramilitares. Los llamados escuadrones de la muerte asesinaban a campesinos acusados de apoyar a la guerrilla, a activistas sociales cuyas denuncias molestaban al gobierno, a líderes comunitarios sospechosos de izquierdistas y, al final, también a sacerdotes que denunciaban las agresiones que sufrían sus feligreses. El asesinato del jesuita Rutilio Grande, en 1979, marcó al respecto un punto de inflexión.   Mons. Romero estaba entre el asombro y la incredulidad. Amigo personal del presidente, cercano a las clases dirigentes que no dudaban en hacer donaciones a la Iglesia, a veces muy generosas, seguía creyendo en las instituciones. Pero las denuncias hechas por los canales regulares fueron cayendo, una a una, en saco roto. Es decir, que si quería justicia tenía que ser más beligerante. Así fue que sus sermones, sus cartas pastorales, sus declaraciones a la prensa se hicieron cada vez más críticas hasta el punto de convertirse en una referencia para todos los sectores disidentes del sistema.  Y un problema para quienes lo pensaban defender a cualquier costo.
En efecto, los escuadrones de la muerte no se detenían ante nada. El 24 de marzo de 1980, durante una misa en el hospital de la Divina Providencia, un francotirador le dio directamente en el corazón. La bala partió el músculo de donde bombeaba tanto compromiso y tanto amor. El mundo entero suspendió el aliento. Cuando poco a poco salió del asombro, entre la rabia y el llanto entendió que estaba ante un héroe. Uno, además, que para los creyentes había sido abatido en olor de santidad. Desde el famoso tema de Rubén Blades “El padre Antonio y el monaguillo Andrés” a la Galería de los Mártires de la anglicana catedral de Westminster, donde su imagen fue colocada junto a la de Martin Luther King y Dietrich Bonhoeffer (otros dos abatidos por el poder), la humanidad descubrió en Romero a un referente moral, a un mártir en la lucha por los Derechos Humanos, un ejemplo en quien inspirarse para continuar. Si con alguien la parábola del grano de trigo ha parecido verificarse ha sido con él.
“Pare de sufrir”: el continente de la esperanza se desespera
No obstante el grano de trigo no fecundó tan rápido ni de la forma que todos hubieran querido. Los escuadrones de la muerte, por ejemplo, siguieron con sus masacres. De hecho en 1989 perpetraron una de las más sonadas: la de seis jesuitas en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Pero hay más: el hecho es que al final ganaron la partida. El FMLN no tuvo más remedio que negociar en medio de la caída del Muro de Berlín, de la derrota electoral de los sandinistas en Nicaragua y de su incapacidad para derrotar al gobierno. En 1992 se acabó la guerra  y los ciudadanos terminaron por elegir a los ganadores en la guerra (nada da más votos que ganar una guerra), es decir, la extrema derecha. No importaron las sospechas y acusaciones de que muchos de sus líderes habían organizado a los escuadrones de la muerte. El país quedó devastado, millones de salvadoreños tuvieron que emigrar y, producto del dislocamiento social de la guerra y de los severos programas de ajustes económicos que la siguieron en los noventas, hoy enfrenta gigantescos problemas sociales, por ejemplo el ser una las naciones más violentas del mundo. Las técnicas de los guerrilleros y de los escuadrones de la muerte hoy están en manos de la temible Mara Salvatrucha, unas de las organizaciones criminales internacionales más efectivas de las que se tenga noticia, con ramificaciones en Centroamérica y los Estados Unidos. Por su parte, el FMNL, que finalmente derrotó a la derecha en las elecciones de 2009, gobierna el día de hoy de una forma cercana a la socialdemocracia, sin discutir el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos ni la dolarización de la economía. Tampoco parece probable que la Ley de Amnistía que protege a muchos criminales de guerra sea modificada. Algunos, según se cuenta, han encontrado nuevos y lucrativos destinos en las mafias y el narcotráfico.
En medio de todos esos desafíos la beatificación de quien decidió optar por la justicia puede ser tanto una esperanza por su valor simbólico como un motivo de desilusión. Queda la duda si, como en el famoso cuento de otro centroamericano genial y sufrido, Augusto Monterroso, le levantamos estatuas a la oveja negra pero seguimos dispuestos a matar a la siguiente que se aparezca a fastidiarnos. Es más, todo indica que el “Continente de la Esperanza” ya empieza a desesperar. Es notable que justo Centroamérica, el territorio donde treinta años atrás la Teología de la Liberación quiso ensayar sus fórmulas, sea en la actualidad una de las regiones donde el catolicismo pierde más gente todos los años (el 30% de los salvadoreños son evangélicos). Como decía Samuel Gregg en un artículo publicado en diciembre de 2014: mientras la Iglesia opta por los pobres, los pobres optan por los pentecostales (http://institutoacton.org/2015/02/17/el-problema-del-catolicismo-en-america-latina/). Tal vez en el caso centroamericano la Teología de Liberación pagó las consecuencias de su adopción por la política: al identificarla con el “comunismo”, muchos prefirieron incorporarse a las muy antiizquierdistas iglesias pentecostales. Es un hecho que en la era Reagan se enviaron numerosos pastores a la región para que, con la Biblia, se combatiera a la insurgencia, tal como lo hizo el Campus Crusade for Christ en El Salvador (no obstante, hay que subrayar que muchos evangélicos simpatizaron con las guerrillas y que los escuadrones de la muerte también dieron cuenta de una buena cantidad de pastores).
En otras regiones la Teología de la Liberación también produjo algunos efectos contrarios sin necesidad de conflictos armados. Por ejemplo, en la década de 1980 la antropóloga Angelina Pollak-Eltz comenzó a identificar en los barrios de Caracas el inicio de una mutación cultural que, sospechó, sería de largo alcance: la expansión del pentecostalismo y de la santería. Entre los motivos que identificaba para que los católicos más pobres dejaran su Iglesia, encontraba, paradójicamente, lo que la opción por los pobres había impulsado: sacerdotes que hablaban más como sindicalistas que como curas. El resultado es que muchos feligreses fueron a vivir lo específicamente religioso en otra parte. En efecto, las iglesias pentecostales han encontrado formas más rápidas y efectivas de darle esperanzas a los pobres de la tierra: el milagro de hacerlos ricos, o al menos de sacarlos de la inopia, en vez del camino largo de la revolución social. No es, probablemente, lo que Mons. Romero, los curas guerrilleros o el padre Hurault hubieran imaginado, pero tampoco es algo diametralmente opuesto a los procesos sociohistóricos de los que fueron expresión. La Teología de la Prosperidad, hija o nieta de la doctrina de la predestinación calvinista, no es lo contrario, sino, para efectos latinoamericanos, la otra cara de la Teología de la Liberación, algo así como su hermana liberal: una forma de salir de la pobreza y llegar a los beneficios modernidad de la mano de Dios.  Pero no liberando a los pobres por el camino poco confiable del Che Guevara, sino ofreciéndoles éxito en los negocios. Ya no somos ni un continente monolíticamente católico, ni uno de guerrilleros. Poco a poco nos estamos convirtiendo en un continente de personas que aspiran a ser self-made men.
Si algo me sorprendió cuando  conocí esta Biblia en mis tiempos de profesor en un colegio de religiosas, fue su revolucionaria introducción: ni la Teoría del Big Bang ni la evolución son obviadas. Al contrario, se incorporan dentro de una exégesis que trata de conciliar la Fe con la ciencia. En particular me agradó ver reproducida la fotografía de Martin Luther King como ejemplo de un cristiano dispuesto a llevar su fe hasta las últimas consecuencias. Aunque eso ha sido siempre un motivo de escándalo para los sectores más ortodoxos, que una Biblia de canon católico tenga ese gesto con un pastor protestante, puede equipararse en amplitud a lo hecho en la Catedral de Westminster con Mons. Romero. Sé, no obstante, que las primeras ediciones iban más allá y contraponían la foto de unos rascacielos de Nueva York con otra de una manifestación en la Plaza de la Revolución en La Habana más o menos como quien contrapone a Babilonia con Jerusalén. Fueron eliminadas cuando Juan Pablo II, que había vivido bajo un régimen comunista y sabía bien de qué se trataba, hizo un llamado al orden a los teólogos de la liberación. Probablemente la quiebra del comunismo real hizo lo demás.
Todo esto viene a cuento porque la esperanza perdida (y acaso solo recuperada en “Pare de Sufrir”) puede estar en ese punto medio al que ha llegado la Biblia Latinoamericana en sus últimas y matizadas ediciones, así como en general la Iglesia que acaba de beatificar a Romero: el compromiso, la amplitud, la rectificación y la defensa de la dignidad del ser humano. Eso es lo que hemos aprendido del drama de Nuestra América. Esa fue la vida del nuevo santo, tal fue la causa de su martirio y ese ha de ser legado para todos los latinoamericanos, creyentes o no, católicos o protestantes.

miércoles, 25 de febrero de 2015

SKYPE

Luis Barragán: "Estos crímenes ocurren por el clima de violencia"
InfoBAE.com-hace 9 horas
En diálogo con InfobaeTV, el diputado venezolano se refirió a la ... Justicia, Luis Barragán; y el escritor y periodista venezolano, Boris Muñoz....

REFLEXIÓN

Algunas consideraciones sobre la gestión legislativa 2014
Luis Barragán

La Asamblea Nacional ha de parlamentar, no parlar; legislar, no habilitar; controlar, no acatar; presupuestar, no fiar; autorizar, no someterse; auto-regularse, no descomponerse. Un balance de la gestión de 2014,
nos remite a una historia y a una tradición parlamentarias hoy quebrantadas, imponiendo insólitos retrocesos.
Ejercicio de precisión, las funciones legislativas, de control y de representación, según el clásico esquema, nos remite a un conjunto de vicisitudes que dibujan la naturaleza y el alcance del parlamento en el marco de un régimen de las características como el actual. Las cifras disponibles [1], no revelan con propiedad la significación adquirida por el órgano del Poder Público.
Intentamos, mediante estas notas destinadas a la Mesa de Análisis, responsablemente convocada por el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (CEDICE), institución a la cual agradecemos su generosa invitación, una aproximación al fenómeno que sintetiza – ésta vez – en Venezuela, la Asamblea Nacional.
II.- El balance legislativo 2014: obligado contexto 1.- Representación y debate
Toda sociedad requiere del debate público de los asuntos que le conciernen y, en lo particular, el Estado cuenta con la más elevada instancia para escenificarlo con las indispensables garantías constitucionales que, actualizándolo, le concedan continuidad y procuren su perfeccionamiento. La polémica institucionalizada tiene un necesario carácter político, por una parte, al derivar de la irreprimible complejidad y pluralidad de esa sociedad, tan inherente a la vida democrática; por otra, al contar con la debida representación popular, calificados así sus voceros mediante el voto directo, universal y secreto de la ciudadanía; y, luego, al resumir todas las manifestaciones sociales y políticas, organizadas o no, que apuntan a la opinión pública como un elemento esencial para la vida y la vivencia de la política democrática.
La Asamblea Nacional por 2014, incumplió con las referidas premisas, inscrita en el contexto de una democracia participativa formal que subestima, distorsiona y lesiona la representación, un dato que también luce irreemplazable para realizarse. Nuevamente, desconocidas las inmunidades parlamentarias como una institución clave, la discusión política propiamente dicha, y las que se desprende de los acuerdos y autorizaciones adoptados por la cámara, está severamente condicionadas, explicando una escasa calidad que la oposición no ha logrado efectivamente revertir, a pesar de sus esfuerzos.

(Lea la intervención completa o descárgala en formato PDF)
  
Fuente: http://www.opinionynoticias.com/opinionnacional/21845-algunas-consideraciones-sobre-la-gestion-legislativa-2014
PDF: http://es.scribd.com/doc/256767526/Algunas-consideraciones-sobre-la-gestion-legislativa-2014

martes, 24 de febrero de 2015

LA TIZA DE BYTES

EL PAÍS, Madrid, 23 de febrero de 2015
TRIBUNA
La tecnología y la transformación de la escuela
El objetivo es un modelo pedagógico en el que los alumnos aprendan más y mejor
Francesc Pedró 
   
El sector de la tecnología educativa no ha parado de crecer en los últimos años, las patentes se han disparado y las expectativas económicas son muy halagüeñas, como lo demuestra el hecho de que muchos fondos de inversión están apostando por las startups de este sector. De hecho, las cifras de negocio no cesan de crecer e incluso en lugares donde se han recortado los presupuestos públicos en educación, como en Estados Unidos o en Reino Unido, el gasto público en tecnología educativa ha seguido creciendo. Esto se podría tomar como un claro indicio de una progresiva transformación de la educación gracias a la combinación de costes más bajos de los equipamientos, la multiplicidad de contenidos digitales y la incesante creación de aplicaciones que, junto a una población ya versada en su uso, se comportan como los ingredientes para una tormenta perfecta. Algunas iniciativas recientes como los MOOC (acrónimo de Massive Online Open Courses, la nueva generación de cursos abiertos y a distancia ofrecidos por grandes universidades) testimonian que la tecnología disponible, en el sentido más amplio del término, permite hacer las cosas de otra forma: enseñar y aprender de modo mucho más eficiente a la par que consonante con las expectativas y demandas de la sociedad y la economía del conocimiento.
En el caso específico de la escuela, tanto en Europa como en buena parte de América Latina existen innovaciones educativas que solo han sido posibles gracias a los últimos desarrollos de las industrias tecnológicas, pero, por regla general, se trata de casos particulares. Sin embargo, la inevitable pregunta de en qué países los sistemas escolares han conseguido maximizar las oportunidades que ofrece la tecnología, es decir, a dónde habría que ir para apreciar en toda su riqueza y complejidad una innovación educativa sistémica gracias a la tecnología, no tiene una respuesta fácil. Una ojeada a los resultados del último estudio PISA muestra que los primeros lugares están ocupados indistintamente por países con un uso comparativamente bajo de la tecnología en la escuela (Finlandia, Corea del Sur o Japón) junto con otros donde las cifras acreditan un uso muy elevado (Singapur, Países Bajos o Estonia). La conclusión que cabe extraer de esta ambivalencia es, sencillamente, que la calidad de los resultados en educación no tiene que ver tanto con la presencia o ausencia de tecnología como con la pedagogía adoptada y las condiciones en que se aplica en el aula. En este sentido, las competencias profesionales de los profesores, y las facilidades e incentivos para su desarrollo continuo, son la clave. Así, cuando esas competencias son óptimas, el recurso a la tecnología permite mejorar la calidad de los procesos de aprendizaje y, al mismo tiempo, expandir el horizonte de lo que se puede aprender; algo muy evidente, por ejemplo, en el caso de las ciencias experimentales y sociales. Cuando estas condiciones no se dan, la irrupción de más tecnología en las escuelas se traduce, generalmente, en nuevos problemas.
Las competencias profesionales de los profesores, y las facilidades e incentivos para su desarrollo continuo, son la clave
Cuando se desciende al nivel del centro escolar o del aula los claroscuros de la contribución de la tecnología a la transformación de la educación se difuminan. Existe una verdadera transformación de la escuela, pero se está dando, para empezar, entre bambalinas. Es silenciosa, casi imperceptible, pero real. En efecto, los datos acreditan que en los países europeos una abrumadora mayoría de profesores son usuarios habituales de la tecnología en su vida privada, pero lo más sorprendente es que también son ahora mayoría quienes emplean soluciones tecnológicas para la preparación de sus clases. Los usos administrativos escolares se prodigan igualmente, incluyendo el creciente uso de plataformas que facilitan la comunicación con alumnos y familias fuera del horario escolar. Los alumnos, por su parte, no necesitan que nadie les explique cómo aprovechar la tecnología para dar salida a las tareas escolares, aunque no lo hagan siempre de la manera deseable faltos, como acostumbran a estar, de apoyo educativo en este ámbito. En el trabajo docente en el aula la tecnología ha hecho fortuna como herramienta de presentación, pero todavía no para la personalización del aprendizaje y aún menos para la tan deseable transformación de los procesos. Sin embargo, poco a poco, el círculo se va estrechando, lenta y calladamente.

Hay que aprovechar esta ventana de oportunidad. Dar un impulso a esta transformación pedagógica significa, una vez más, empezar por acercarse más a los profesionales de la educación y analizar, con ellos, sus necesidades y partir de ellas para sugerir soluciones pedagógicas que, en muchos casos aunque no siempre, incorporarán componentes tecnológicos. Esto explica por qué las iniciativas tecnológicas que triunfan en educación son, fundamentalmente, las que ofrecen servicios relevantes y eficientes a los profesores o a los alumnos que les resuelven problemas o necesidades reales. En definitiva, el objetivo no es tener más tecnología sino algo mucho más importante: que los alumnos aprendan más y mejor.
(*) Francesc Pedró es jefe de la división de Políticas Sectoriales, TIC y Educación de la Unesco.

ADHESIÓN

Me adhiero al acuerdo nacional
Román Duque Corredor

Yo,  ROMÁN J. DUQUE CORREDOR,  venezolano, mayor de edad, identificado con la Cédula de Identidad N° 2.455.372,  abogado y doctor en Derecho,  profesor universitario de posgrado de la UCV, UCAB y la UMA, doctor Honoris Causae  de la ULA; ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia de la República de Venezuela; ex presidente e Individuo de Número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales; miembro de la Comisión Andina de Juristas; Primer vicepresidente del Instituto Latinoamericano del Ombudsman y ex presidente del Colegio de Abogados del Distrito Federal, hoy del Distrito Capital;  en ejercicio de mi plena capacidad jurídica y de mis derechos políticos y como profesor de derecho constitucional, DECLARO:
De  manera formal expreso mi adhesión a la propuesta del alcalde metropolitano Antonio Ledezma, Leopoldo López, coordinador nacional de Voluntad Popular  y María Corina  Machado, ex diputada independiente,  de Acuerdo Nacional para la Transición Nacional, de fecha 11 de febrero de este año, dirigida en forma abierta y pública a todos los sectores del país,  por las siguientes razones:
Por cuanto, las agendas político-institucionales, social y económica de dicha Propuesta tienen como  objetivo la reconstrucción de la institucionalidad democrática del país, lo que es un fin lícito y legítimo.
Por cuanto, la exhortación contenida en el referido Acuerdo Nacional, lejos de constituir un delito de conspiración y de delincuencia organizada, por el contrario, es manifestación legítima del pluralismo y  de los derechos de libertad de pensamiento y de  expresión, propios del sistema democrático, consagrados en la Constitución, en la Carta Democrática y en los Tratados y Pactos suscritos por la República, entre otros,  el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del MERCOSUR y de UNASUR.
Porque  la propuesta del Acuerdo Nacional para la Transición es cónsona con los valores y principios superiores del Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que proclama la Constitución, al  igual que las agendas y medios que en dicho Acuerdo se proponen.
Por cuanto, en dicho Acuerdo se hace declaración expresa de respeto de la democracia y de la vía del sufragio para lograr el cambio político y de gobierno necesarios para superar la crisis nacional política, económica y social.  Y,
Porque del contenido del mencionado Acuerdo no se desprende ninguna instigación al odio, ni a la violencia,  ni a la violación de la Constitución y la ley, y mucho menos, un llamamiento para realizar un cambio de gobierno y lograr la transición política mediante un golpe de Estado.
Así lo declaro en Caracas a los veintidós días del mes de febrero de 2015, haciendo votos por la reconciliación y la pacífica convivencia entre los venezolanos y por su progreso con justicia y equidad, sin sacrificio de su libertad.

Fuente: http://www.el-nacional.com/roman_duque_corredor/adhiero-acuerdo-nacional_0_580142127.html
Fotografía: https://www.facebook.com/duquedeprado/media_set?set=a.2027184597736.2121181.1187686816&type=3

domingo, 22 de febrero de 2015

CAZA DE CITAS

"Las respuestas políticas ante la presencia de emergencias, denotaron inmediatez y falta de interés sostenido y consecuente"

Dora Dávila

("Caracas y la gripe española de 1918. Epidemias y política sanitaria", UCAB, Caracas, 2000: 147)

Fotografía:http://www.maduradas.com/sigue-la-crisis-hospitalaria-asesinan-a-paciente-dentro-en-hospital-de-coche/

NOTICIERO RETROSPECTIVO





- Jean Aristeguieta. "Perfil: Del sabio guayanés Ernesto Sifontes". Élite, Caracas, nr. 1444 del 06/06/1953.
- Ramón Hernández entrevista a J.D. García Bacca. Últimas Noticias, Caracas, 10/06/78. Suplemento Cultural.
- Eloy J. Quintero. "Felipe Gagliardi, el albañil que murió millonario". Élite, nr. 2209 del 27/01/68.
- Maritza Jiménez entrevista a José Ignacio Cabrujas. El  Nacional, Caracas, 29/06/89.

Reproducción: Luis Alfaro Ucero. Élite, Caracas, nr. 1134 del 28/06/1947

(DES) ASEO

Mentir descaradamente
Luis Barragán


La realidad no puede ser adulterada con facilidad por mucho tiempo, transcurriendo insobornablemente a la vista de todos. Por demasiadas maniobras en las que incurra el gobierno nacional, la vivimos, padecemos, resistimos, soportamos, reclamando el derecho a ejercer las alternativas democráticas,  cívicas y pacíficas expresamente señaladas en la Constitución.

Alternativas imposibles de criminalizar, por más que el oficialismo queme sus neuronas en invectivas, subterfugios, trampas y falsedades, delatando su más íntima naturaleza. Por cierto, empleados los ejemplares frecuentemente para otros menesteres, como el aseo dentro y fuera de casa, por las personas que los reciben gratuitamente, por casualidad reparamos en dos notas del  diario de la alcaldía menor de Caracas de reciente edición: de un lado, reporta la noticia de la detención de Antonio Ledezma al referirlo  con un “subversivo” documento que suscribiera y el supuestísimo ataque aéreo múltiple de Caracas; y, por el otro, desenfadadamente, reseña una golpiza en un parlamento extranjero, a propósito de una ley de intervenciones telefónicas, como si los muy gubernamentales fuesen una suerte de los más tímidos Carmelitas Descalzos en una y otra materia.

Detienen al Alcalde Metropolitano, fruto de los comicios populares que no lograron finalmente torcer, despojado de sus competencias y hasta violentamente de la sede natural de trabajo,  desde el mismo momento de su elección, utilizando un número considerable de agentes que pocas o ninguna vez se ve para frenar el hampa común. Huérfanos de pruebas, groseramente manipulada toda noción jurídica, lo encarcelan. Y, a la vez, desatan una feroz persecución contra la diputada María Corina Machado, quien tuvo el coraje de apersonarse inmediatamente en la tristemente célebre sede de La Tumba.

Poco les importa la verdad de los hechos, pues, para subir el precio de la gasolina y perfeccionar la estrategia de las venideras parlamentarias que retardarán, manteniendo en ascuas al país hasta que les convenga, entre otras medidas impopulares que agudizarán la crisis, optan por atacar, agredir, cercar, fustigar a los más notorios líderes de la oposición democrática. Valga recordar que, a pesar de las evidencias en contra, el régimen ha desarrollado una matriz de opinión orientada a confundir a la población, predicando que sus adversarios carecen de un proyecto de país: sin embargo, afectándolo sísmicamente en sus ya escasas bases políticas, el Acuerdo Nacional para la Transición Democrática, propuesto por Ledezma, María Corina y Leopoldo López, provocó una demencial reacción.

Ya apuntan al diputado Julio Borges, pretendiendo allanar su inmunidad, y – seguramente – más adelante aplicarán semejante y desesperada medida contra quien ose criticarlos aún en los términos más comedidos. Los actuales elencos del poder establecido, pisoteando la Constitución que los emparaguó, perdieron desde hace rato la sensatez y la cordura que demanda tan urgentemente el pueblo venezolano.

Fuentes:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/21825-del-mentir-descaradamente
http://www.noticierodigital.com/2015/02/mentir-descaradamente/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1076045
http://www.diariocontraste.com/mentir-descaradamente-por-luis-barragan-luisbarraganj/

IDENTIFICACIÓN

NOTITARDE, Valencia, 22 de febrero de 2015
Tentaciones, Reino y Conversión (Mc. 1, 12-15)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

El miércoles pasado, con el rito de la ceniza, comenzamos el tiempo de cuaresma, que para nosotros los cristianos católicos es un tiempo en el cual nos invita Cristo a redoblar la oración, el ayuno y la caridad, para prepararnos a la celebración o conmemoración de la Pascua del Señor, por la cual nos vino la salvación, la posibilidad de alcanzar vida eterna.
El evangelio de hoy nos recuerda que Jesús antes de iniciar su vida pública y de comenzar a predicar la Buena Noticia del Reino de Dios se fue al desierto, impulsado por el Espíritu Santo y allí fue tentado por Satanás y los ángeles le servían. En el camino de la vida, el cristiano, al igual que Jesús es tentado, muchas veces aparece el demonio con sus propuestas de egoísmo, pesimismo, complejo de inferioridad, tristeza, cobardía, amargura, desesperanza, vanagloria, rencor, odio, lucha de poder, creernos más que los demás, sacar a Dios de nuestras vidas, vivir como si Dios no existiera, división, derrota, renuncia y tantas otras, que como dice el Papa Francisco agotan o apagan el fervor, la fe y la alegría de predicar el evangelio como mensaje de salvación para el mundo. Necesitamos ir al desierto, al lugar del encuentro con Dios, al lugar de su manifestación, para que a pesar de las dificultades del camino, fortalezca en nosotros la fe, la esperanza y sobre todo el amor; para que avive en nosotros el deseo de construir fraternidad y poner a Dios como el centro de nuestra existencia.
La cuaresma en un tiempo propicio para vencer las tentaciones, es como un gran retiro espiritual que nos ayuda a fortificar el espíritu y no dejarnos vencer por el pecado y no pactar con el mal. Si vivimos unidos a Cristo, saldremos victoriosos en las batallas contra el mal y el demonio.
El evangelio de hoy dice también que Jesús al iniciar su ministerio de predicación por Galilea, iba diciendo por los caminos que el Reino de Dios estaba cerca, que se había hecho presente en su persona e invitaba a sus oyentes a una conversión; es decir, volver la vida a Dios, a luchar contra el mal y vivir como Dios nos pide, a vencer el mal a fuerza de bien.
Es propicio que en esta cuaresma identifiquemos las tentaciones a las cuales siempre nos vemos sometidos y que impiden nuestro crecimiento integral como personas y frenan nuestro crecimiento espiritual. Identificar aquellas en las cuales caemos y con frecuencia y le pidamos a Cristo la fuerza para vencer, para convertirnos, sabiendo que el pecado deja muerte y vacío en nosotros; mientras que cuando caminamos hacia Dios recibimos plenitud, alegría y podemos contemplar como fructifica y se acrecienta nuestra vida.
No desaprovechemos el tiempo que Dios nos regala, vivamos atentos al paso de Dios por nuestras vidas y caminemos hacia Él, con la certeza de saber que sólo en Él encontramos vida, paz, amor y eternidad.
Como se nos dijo el miércoles con el signo de la ceniza, convirtámonos y creamos en el Evangelio que es el mismo Cristo, el revelador del Padre eterno, el que porta y tiene la salvación, el que es El Camino, la Verdad y la Vida, la Luz del mundo y Pan de Vida eterna, El Buen Pastor, la Vid verdadera, la Puerta que conduce a la vida y la Resurrección. Sólo en Cristo, por Él y Él vencemos al demonio y tenemos la salvación. Pidamos, como lo decimos en el Padrenuestro, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.
IDA Y RETORNO: Venezuela está viviendo tiempos muy difíciles, que llegan a la vida del venezolano como una tentación; hay gente que se dedica a hacer el mal y lo promueve como una victoria. Busquemos a Dios, pidámosle que destruya los planes del demonio y que le regale a nuestra patria un destino de progreso, justicia, libertad, paz, unidad y libertad para todos; que podamos vivir tranquilos y seguros y que nunca perdamos los valores que siempre han distinguido a nuestra patria; como son la fe, la alegría, la generosidad, el optimismo, la fraternidad y la libertad que nos legaron nuestros antepasados. Jesús, en ti confiamos y esperamos.

Cfr.
José Martinez de Toda (SJ): http://radioevangelizacion.org/node/2643
José Antonio Pagola: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-mc-01-12-15-Pag.htm
Ilustración: William Congdon.

NOVEDAD

La Cuaresma: nuevo enfoque
Fray Marcos (Rodríguez)

“Perdona a tu pueblo Señor; no estés eternamente enojado, perdónalo Señor”. Desde niños hemos cantado cientos de veces esta estrofa con el corazón encogido. Esta idea de Dios está en las antípodas del evangelio. No sólo no es “buena noticia” sino que nos hunde en la más absoluta miseria.
Hemos puesto en el perdón de Dios la meta de nuestras relaciones con Dios. Jesús nos dice que el perdón es precisamente el punto de partida. Con esta perspectiva hemos arruinado todo proceso espiritual en nuestra vida.
Nuestro concepto de pecado se basa en el mito de la ruptura. A partir de ahí, la religiosidad consistirá en una recuperación de lo perdido.
Hoy tenemos conocimientos suficientes para intentar otras explicaciones más de acuerdo con los datos que manejamos sobre el hombre, sobre el mundo y sobre Dios. Soy el fruto de una evolución y sigo avanzando. No he perdido nada, y mi obligación es alcanzar la máxima plenitud posible. La ruptura con Dios es imposible, porque Él forma parte de mi propio ser.
Esto no quiere decir que no falle. El pecado es una de las experiencias más dolorosas y humillantes del ser humano. Lo que tenemos que superar es una explicación demasiado primitiva de fallo y descubrir un modo de afrontarlo que pueda ser útil para superarlo eficazmente.
El mal moral no tiene nada de misterio. Es consecuencia inevitable de nuestra condición de criaturas. Una inercia de tres mil ochocientos millones de años de evolución, que nos empuja hacia el individualismo, no puede ser contrarrestada por medio millón de años de trayectoria humana.
En efecto, el primer objetivo de todo ser vivo, fue mantener esa vida contra todas las agresiones externas e internas. Esta experiencia se va almacenando en el ADN. Gracias a ese instinto, la vida no sólo se conservó sino que fue alcanzando cotas más altas de perfección,  hasta llegar al “homo sapiens sapiens”.
Su relativa perfección biológica permite al hombre unas relaciones con lo que no es él completamente distintas; ahora fundadas en la armonía y la amabilidad con todo ser. Pero permanece en él, el instinto de conservación que le lleva al individualismo egoísta.
La lucha está servida. La visión miope del ser vivo tiene que ser superado por un apropiado conocimiento de sus nuevas posibilidades y por un ejercicio de altruismo que le lleve a potenciar su ser por medio de esas nuevas relaciones.
Fijaros bien que los tres temas clásicos de la cuaresma son: Oración, ayuno, limosna. En ellos quedan resumidas todas las posibles relaciones humanas: con Dios, con uno mismo, con los demás.
La calidad humana del hombre depende de la calidad de sus relaciones. Si no sobrepasan lo puramente instintivo esas relaciones están basadas en el individualismo feroz, buscando el provecho biológico inmediato. Si esas relaciones está basadas en el conocimiento de tu auténtico ser, te llevarán a la armonía con todos los seres.
Contexto evagélico
En los tres ciclos litúrgicos, se lee, el primer domingo de cuaresma, el relato de las tentaciones. Este año leemos a Marcos. Es tan breve, que han tenido que añadir unos versículos de relleno. Sin embargo, la concisión no vacía de contenido la narración, sino todo lo contrario. Es impresionante la riqueza del mensaje
Explicación
El hecho de que Marcos sea tan breve, siendo el primero que escribió, nos puede estar diciendo que en Mateo y Lucas, se trata de una elaboración progresiva, y no de un olvido de los detalles. También pudiera ser que Mateo y Lucas encontraran ya el relato ampliado en la fuente Q, anterior a Marcos.
En todo caso, esas diferencias nos estarían demostrando el carácter simbólico del relato, más allá de las limitaciones de tiempo y lugar. Marcos está planteando en tres líneas toda la trayectoria humana de Jesús.
El objetivo del relato es muy distinto en Mateo y Lucas, y en Marcos. Este último no pretende ponernos en guardia sobre las clases de tentaciones que podemos experimentar. En Marcos no hay tres tentaciones, porque plantea toda su vida como una constante lucha contra el mal.
La clase de tentaciones que sufre y el resultado de la lucha será el tema de todo el evangelio, por eso no tiene sentido adelantar acontecimientos. En el evangelio de Marcos, no vuelve a aparecer Satanás. Su lugar lo van a ocupar instituciones y personas de carne y hueso, que a través de toda la obra intentarán apartar a Jesús de su misión liberadora.
“Inmediatamente”. Así empieza el relato, pero como no sabemos lo que pasó antes, no tiene sentido decir: inmediatamente después; por eso comienza la lectura de hoy con la anodina frase de siempre “en aquel tiempo”.
Es interesante saber que en el versículo anterior nos habló de la bajada del espíritu sobre Jesús en el bautismo. Es muy significativo que el espíritu se ponga a trabajar, de inmediato. Toda la actuación de Jesús se realiza bajo la fuerza del espíritu. Este espíritu, no es todavía el “Espíritu Santo” según la idea que nosotros tenemos; se trata de la fuerza de Dios que le capacita para actuar.
El espíritu le empujó. El verbo griego empleado es ekballw (ekballo) = empujar, echar fuera. No se trata de una amable invitación, sino de una acción que supone una cierta violencia. El espíritu no abandona a Jesús, pero le arrastra a otro lugar: el desierto.
Al recibir el espíritu en el bautismo, Jesús no queda inmunizado y apartado de la lucha contra el maligno. Como todo hijo de vecino (hijo de hombre), Jesús tiene que debatirse en la vida para alcanzar su plenitud. Por haber alcanzado la meta como ser humano, está capacitado para marcarnos el camino a nosotros.
Al desierto. No hace falta resaltar la importancia que tiene la figura del desierto en la espiritualidad del Antiguo Testamento. El desierto es el lugar teológico de la lucha, de la prueba; y, superada la prueba, del encuentro con Dios. Es imposible recordar todo el simbolismo del desierto para el pueblo judío. La clave de su historia religiosa se encuentra en el desierto.
Jesús sufre las mismas tentaciones que Israel, pero las supera. No se trata del desierto físico, sino del símbolo de la lucha. Es muy significativo que todos los evangelios nos hagan ver cómo Jesús encontrará a Satanás en su mismo pueblo.
Se quedó en el desierto cuarenta días. El número cuarenta es otra clave simbólica para entender el relato: 40 días duró el diluvio, 40 años pasó el pueblo judío en el desierto. 40 días estuvo Moisés en el Sinaí. 40 días para que se conviertan los ninivitas. 40 días camina Elías por el desierto. No se trata de señalar un tiempo cronológico, sino de evocar una serie de acontecimientos salvíficos en la historia del pueblo judío, que quedarán superados por la experiencia de Jesús.
Tentado por Satanás. Peirew (peireo) no significa en primer lugar tentar, sino probar. Para nosotros la tentación es un mal en sí misma, pero el sentido del verbo griego indica más bien una prueba que hay que superar. No puede haber aprobado si no hay examen.
En Mateo y Lucas, las tentaciones tienen lugar al final de los cuarenta días de ayuno. En Marcos no aparece el ayuno por ninguna parte, y la tentación abarca todo el tiempo que duró el retiro en el desierto. Marcos no nos habla de penitencia, sino de lucha. En Marcos todo sucede a la vez y durante los cuarenta días: tentación, presencia de las fieras y servicio de los ángeles. Tampoco se da por terminado el tiempo de la tentación; sigue toda su vida.
Estaba entre las fieras. La traducción oficial de “alimañas”, condiciona la interpretación. El texto griego y el latino dice: animales salvajes concretos, conocidos por todos.
Puede entenderse como que Jesús está en la vida en medio de todas las fuerzas que condicionan al hombre, unas buenas (Espíritu, ángeles), otras malas (Satanás, fieras). Pero también podría aludir a los tiempos idílicos del paraíso, donde la armonía entre seres humanos y la naturaleza entera, era total. Recordemos que el tiempo mesiánico se había anunciado como una etapa de armonía entre hombres, naturaleza y fieras.
Y los ángeles le servían. Aparte de lo difícil que resulta el saber qué quería decir la palabra ángel, tenemos el problema del verbo “servir”. El verbo que emplea es diakonew (diakoneô) que significa servir, pero con un matiz de afecto personal en el servicio. Su primer significado era, “servir a la mesa”. Pero aquí este significado iría en contra de todo el sentido del relato, porque indicaría que en vez de ayunar era alimentado por los ángeles.
Podría significar las fuerzas del bien, o la expresión de que Dios estaba de su parte. En el Nuevo Testamento, “diaconía” es un término técnico que expresa la actitud vital de servicio, de los seguidores de Jesús. Se dice de algunas mujeres que “servían” a Jesús.
Aplicación
Hoy no podemos hacer una aplicación concreta del evangelio. Toda nuestra vida tiene que estar orientada por la actitud de Jesús que acabamos de descubrir. Como él debemos afrontar nuestra existencia desde la perspectiva del espíritu de Dios, es decir dejándonos llevar por lo que hay en nosotros de divino, no por la inercia del instinto.
Meditación-contemplación
Sin lucha en el desierto, no puede haber victoria.
Oración
La tentación fundamental es hacer un dios a mi medida,
dejándonos llevar por una cómoda idolatría.
El antídoto es el Dios de Jesús,
que me dará fuerza y valor para derribar todos los ídolos.
……………
Ayuno
Si me creo sólo biología y sicología individual,
mi única meta será siempre el egoísmo.
Si descubro mi verdadero ser,
surgirá dentro de mí la armonía y la capacidad de amar.
………..
Limosna
La relación con los demás es la pantalla
en la que puedo examinar mi disco duro.
Ella me dirá lo que de verdad hay dentro de mí.
Si no examino con cuidado lo que aparece al exterior,
nunca descubriré lo que tengo que cambiar dentro.

Fuente:
http://www.feadulta.com/anterior/Ev-mc-01-12-15-MR.htm
Ilustración: William Congdon.

INJUSTA PRISIÓN, INJUSTA

martes, 17 de febrero de 2015

PROPUESTA

LLamado a los venezolanos a un Acuerdo Nacional para la Transición
El pueblo de Venezuela vive una de las circunstancias más difíciles de su historia, a la que ha sido llevado por un régimen que en los últimos dieciséis años aplicó un modelo fracasado y ha ejercido de manera impune la antidemocracia; un régimen ineficiente y corrupto que robó, regaló y despilfarró recursos públicos cuantiosos, con los cuales se hubiese podido impulsar el bienestar y el progreso de todos, en lugar de generar la ruina que hoy sufrimos. En fin, el desastre que vivimos responde al proyecto de una élite sin escrúpulos de no más de cien personas, que tomó por asalto al Estado para hacerlo totalitario, que se ha apoyado en grupos violentos y en un militarismo de cúpulas corruptas para controlar a la sociedad a través de la represión, que degradó las instituciones y que violentó todo ámbito de la sociedad hasta devastar la economía y dañar gravemente las bases de la paz.

La precariedad y las tensiones que resultan de esta crisis y la insistencia del régimen en “profundizar” el modelo que la genera, pueden llevarnos en muy corto plazo a una emergencia humanitaria y han deslegitimado en extremo al gobierno. Es claro que el régimen no resolverá la crisis y que el gobierno de Maduro ya entró en fase terminal.

Nuestro llamado: construir un acuerdo para conducir la transición en paz

Es la obligación de todo demócrata ayudar a resolver la actual crisis, defender la libertad, evitar que el ya ineludible derrumbe del régimen desborde los cauces de la paz y la constitucionalidad y hacer que la transición, es decir, el paso del sistema superado a uno nuevo lleno de esperanza, se produzca de la mano de la mayoría de los venezolanos y nos lleve sin retrocesos a recuperar el espíritu y el orden democrático.

Asumiendo ese compromiso hacemos un llamado, sin distingos políticos y trascendiendo las diferencias, para que pongamos en marcha, con la urgencia del caso, un Acuerdo Nacional para la Transición en el que esté representada la Unidad de todos los ciudadanos de Venezuela, a través de las visiones de los trabajadores, los jóvenes, los empresarios, los académicos, los políticos, los miembros de las iglesias y de la Fuerza Armada, en fin, de todos los sectores nacionales. Los consensos y compromisos del Acuerdo Nacional le darán solidez a las decisiones que deberán ser adoptadas para salir de la crisis en todos los ámbitos; para armonizar socialmente al país y para asegurar la estabilidad política en su paso por un proceso que experimentará riesgos, turbulencias y acechanzas de diverso orden.

A tal fin, proponemos un programa basado en tres agendas de acciones concretas, el cual se ha alimentado de las contribuciones que han hecho en los últimos tiempos diversos grupos de valiosos venezolanos. Como instrumento del Acuerdo Nacional, el programa que invitamos a acompañar y enriquecer con las perspectivas de todos los sectores, servirá de guía para superar la crisis y comenzar la reconstrucción del país.

    Una agenda política-institucional dirigida a restituir las libertades conculcadas, la soberanía, la paz social y el Estado de Derecho:

- Restablecer la vigencia plena de las instituciones democráticas y los derechos humanos, liberar a los presos políticos, facilitar el inmediato retorno de los exiliados y solicitar del sistema judicial la apertura de los procesos a que haya lugar para el castigo de delitos graves cometidos al amparo del poder gubernamental;

- Reponer el ejercicio efectivo de la libertad de expresión y del derecho ciudadano a informarse sobre la gestión del Estado y revertir totalmente las violaciones y arbitrariedades cometidas en estos ámbitos;

- Rescatar la autonomía de los órganos del Poder Público, designar a sus directivos por las vías constitucionales y rehabilitar la pluralidad política y la soberanía del Estado nacional venezolano;

- Restituir plenamente la descentralización, el ejercicio de los poderes regionales y locales y la participación ciudadana genuina que establecen la Constitución y las leyes;

- Preparar y realizar elecciones presidenciales libres y absolutamente transparentes;
- Asegurar la lealtad y el apego de la Fuerza Armada Nacional a la Constitución y su desvinculación de toda injerencia extranjera y actividad político-partidista; y
- Abrir un proceso de despolarización política y de reconciliación nacional, que convoque e involucre activamente a toda la sociedad en la

reconstrucción de las bases para la paz.

    Una agenda para atender la emergencia social y asegurar la atención eficaz a los sectores más vulnerables:

- Restablecer a cortísimo plazo el abastecimiento normal de alimentos y otros bienes de consumo esencial de las familias y los suministros de repuestos e insumos que impiden la operación de las cadenas de distribución;

- Corregir las fallas de los servicios públicos fundamentales en todo el país, con especial prioridad en los de electricidad, agua, saneamiento, gas doméstico y transporte público;

- Garantizar que sean cubiertas las necesidades de salud de todo el pueblo de Venezuela, atendiendo las fallas y deformaciones existentes en la gestión de la salud pública y los sistemas hospitalarios; resolver el desabastecimiento actual de medicinas, insumos y equipos médicos y suplir los déficits de personal de salud de distintos niveles; y

- Enfrentar como prioridad de Estado la emergencia de seguridad ciudadana, desmantelar las redes criminales que proliferaron gracias a la impunidad y a la complicidad del régimen actual y abordar de manera integral el problema en sus facetas de prevención, acción policial, administración de justicia para eliminar la impunidad y elevación de la eficacia del sistema penitenciario.

    Una agenda económica enfocada en estabilizar la economía, recuperar el ingreso familiar y generar confianza en el país:

- Recuperar la capacidad operativa y elevar significativamente la producción de la industria petrolera, revisar los marcos legales y los acuerdos lesivos a la misma y designar una nueva directiva de PDVSA, honesta y con capacidades, para garantizar su funcionamiento eficiente al servicio del país;

- Insertar nuevamente a Venezuela en los circuitos financieros internacionales y obtener de ellos los apoyos económicos necesarios para superar las dificultades del corto plazo;

- Desacelerar el proceso inflacionario actual, asumir una política cambiaria que promueva la producción nacional y, en general, corregir los desequilibrios macroeconómicos generados por años de excesos y corruptelas; restablecer la autonomía del BCV; poner en vigor un sistema eficiente y transparente para la coordinación de las finanzas públicas y designar nuevas autoridades de los entes económicos del Estado, con base en las normas y en criterios de capacidad y méritos;

- Llegar a acuerdos para la justa reparación de los daños a que hubiere lugar por expropiaciones arbitrarias; revisar el estado real de todas las empresas no petroleras que acabaron en manos estatales por la voracidad del régimen y decidir las formas de propiedad y gestión que ellas deban asumir para asegurar su recuperación productiva.

- Desmontar la maraña de controles que ahoga a la economía y reconstruir las bases jurídicas y económicas que son necesarias para atraer la inversión productiva que garantice un crecimiento estable en el futuro.

Venezuela será lo que los venezolanos hagamos de ella a través del cambio de rumbo que nosotros mismos decidamos. Ese rumbo estará asegurado por los consensos y compromisos del Acuerdo Nacional para la Transición.

Caracas, 11 de Febrero de 2015

Antonio Ledezma                        Leopoldo López                    María Corina Machado

Fuente: http://www.ventevenezuela.org/comunicado/

Para quienes deseen suscribirse al documento: http://www.acuerdonacionalparalatransicion.com/

ACORDARSE

EL IMPULSO, Barquisimeto, 14 de febrero de 2015
Acuerdo nacional
Juan Páez Avila

...  (SIC) que trata de consumar la dupla Maduro-Cabello y los cada día menos seguidores que les acompañan, por un gobierno democrático, puede interpretarse por su contenido general, como una convocatoria a restablecer la vigencia plena de la Constitución Nacional Bolivariana de Venezuela.
De allí que deben sentirse aludidos tanto quienes forman parte de la oposición al actual gobierno, como los independientes que observan hacia dónde marcha el país impulsado por una política oficial que ha generado la mayor crisis económica y social conocida hasta hoy, y los chavistas militares y civiles que de distintas maneras han expresado en público o en privado, su desacuerdo con un liderazgo gubernamental incapaz para superar la crisis actual, corrupto o cómplice de la corrupción que ha despilfarrado y defalcado los mayores presupuestos que ha tenido el país en toda su historia. Un Acuerdo Nacional en el que se oigan las voces de los trabajadores, los empresarios, los jóvenes, los gremios profesionales, los políticos, los académicos, las iglesias y la Fuerza Armada para promover la constitución de un gobierno democrático.
Para lograr un  régimen democrático proponen tres agendas que deben ser ejecutadas por venezolanos democráticos y honestos en la conducción de la Administración Pública. En lo político se deben poner en vigencias todas las instituciones que caracterizan la democracia plena. Poner en libertad a los presos políticos, regreso de los exiliados.  Funcionamiento del Estado de Derecho que les dé autonomía a los Poderes Públicos, que los Jueces  juzguen y condenen a los culpables de delitos, por razones de verdadera justicia y no por venganza política. En síntesis, que se cumpla la Constitución Nacional, la Carta Interamericana Democrática y todos los acuerdos internacionales en la materia aprobados y refrendados por Venezuela.
En lo social se deben garantizar los derechos de la población de recibir servicios públicos eficientes como la electricidad, el agua y en particular una educación y una salud de calidad. Es urgente resolver el problema de la escasez y del alto costo de la vida que acosa a toda la ciudadanía y en mayor grado a los sectores de menores recursos. También se señala como prioritario desmantelar las bandas criminales que actúan con impunidad contra el pueblo trabajador.
Y en lo económico se puede sintetizar que se requiere en el corto plazo estabilizar la economía, recuperar el ingreso familiar y crear confianza para la inversión nacional y extranjera; devolver a sus legítimos dueños las empresas expropiadas y no pagadas; aumentar la producción de Pdvsa y nombrar una junta directiva capaz y honesta; trazar todas políticas que controlen la inflación, estimulen la producción nacional y para la exportación; desmontar los controles que ahogan la economía nacional y acabar con las mafias que se han enriquecido ilícitamente y con impunidad.

BITÁCORA


En su momento, no era posible publicar estas gráficas. Las dos primeras, corresponden al 18/02/2014: desatada la represión luego de la entrega de Leopoldo López, los que pudimos  nos reencontramos en la sede de "Bejucal". Diría que fue un instante sublime, a pesar de todo, pues, ferozmente seguidos por el SEBIN, principalmente ella, al parecer no atinaron inmediatamente en la propia sede de VENTE: los diputados Freddy Marcano, José Manuel González, María Corina Machado, José Gregorio Contreras, Juan Romero, Carlos Berrizbeitia y LB, logramos coincidir y alguien reparó en una "fotografía histórica". Luego, puede verse al diputado Juan Pablo García ya encaramado en una mototaxi, pues, llegando la noche, no hubo otra forma más rápida y más segura de transportarse al emplar el servicio por azar. Día duro, difícil, hasta las altas horas de la noche que algún día podrá contarse. Por cierto, no se ve la manga de la camisa de MCM, rota en medio de los forcejeos de aquella entrega que acompañó corajudamente. Respecto a las otras, fueron diligencias antes realizadas a favor de los jóvenes detenidos y, específicamente, la visita a la comisaría de Chacao fue la única hecha con "tranquilidad", susceptible de fotografiar, porque las restantes resultaron de muy grandes dificultades.

LB

CAZA DE CITAS

"Los caraqueños celebran rumbosamente el Carnaval de 1940. Las orquestas de Luis Alfonzo Larrain y la 'Billo's Happy Boys' se disputan el favor de los elegantes y la gente del pueblo baila alegremente en las plazas públicas.  El Presidente López Contreras abre los salones de 'La Quebradita' para ofrecer una fiesta de carnestolendas y el Dr. Luis Gerónimo Pietri, Ministro de Relaciones Interiores, hace lo propio en su residencia. El viejo actor español Manolo Puértolas tiene un gran año alquilando disfraces y maquillando a su variada clientela"

Manuel Alfredo Rodríguez

("Tres décadas caraqueñas 1935-1966", Editorial Fuentes, Caracas, 2004,:65)
Fotografía: http://gilmfoto.blogspot.com/2009/10/las-fotos-de-hoy.html.

RUINDAD

EL UNIVERSAL, Caracas, 29 de mayo de 2010
Casona del ex presidente López Contreras espera recuperación
Techos, paredes y pisos de la residencia de La Quebradita están en ruinas
Jorge Hernández|

Fue la residencia del ex presidente de la República Eleazar López Contreras entre 1936 y 1942. Pero en 1965 la casa ubicada en la extinta finca La Quebradita fue vendida por la familia presidencial y luego pasó a manos del Estado.
La Casona de López Contreras o quinta Las Mercedes, como la recuerdan los vecinos de la urbanización La Quebradita de San Martín, se desvanece porque lleva más de 10 años abandonada y ningún organismo la recupera.
"Hace cuatro años, el Gobierno y la Cámara Municipal de Libertador promovieron su recuperación para que el único consejo comunal que hay en La Quebradita lo usara como centro cultural y endógeno, pero no se concretó la obra", denunció Silvia Alvarado, vecina de la parroquia El Paraíso.
Alvarado afirmó que techos, 15 habitaciones, dos baños y pasillos están en mal estado. "Hay malos olores porque aún entran indigentes y estudiantes que usan la casa como sanitario".
En más de 30 mil metros cuadrados la residencia tiene escombros, basura, paredes que se sostienen con tubos de metal y mucho monte. "Esta semana parte de la comunidad promovió su limpieza, pero se requiere de una inversión de más de BsF 2 millardos", informó Luis Miranda, vecino de La Quebradita.
No obstante, grupos juveniles realizaron un concierto en la parroquia El Paraíso para crear conciencia y buscar los recursos para mejorarla. "Esa acción no ha rendido frutos", resaltó Aldemaro Fonseca, vecino de San Martín.
"Se han hecho mesas de trabajo con el Instituto Nacional de Vivienda (propietario del inmueble), Fundapatrimonio, Alcaldía de Libertador y organismos de Ejecutivo que no avanzan en función de mejorar una estructura que está en ruinas. La idea es rescatarla para hacer un centro cultural con biblioteca", indicó.
Patios y espacios internos de la residencia tienen filtraciones, tejas caídas, pisos levantados, bateas y pocetas rotas.
Francisco Mora, residente de La Quebradita desde hace 30 años, denunció que los terrenos de La Casona fueron vendidos por un vecino para hacer viviendas. "Lo detectamos y logramos sacarlo del lugar".
Un salón de La Casona se usa para dar misas los domingos. "Esa sala se inunda con las lluvias. Los sábados el patio se usa para salsa casino y bailoterapia bajo riesgo de que se caigan techos y paredes", dijo Fonseca.
La residencia aparece en la lista de 1.216 bienes culturales de Libertador, declarados por el Instituto de Patrimonio Cultural y expuestos en la Gaceta Oficial de septiembre 2009.

Fotografía: Venacio Alcáceres.

CORREO DEL ORINOCO, Caracas, 30 de septiembre de 2014
El colectivo 13 de abril El Paraíso resguarda el espacio
Vecinos de La Quebradita esperan la recuperación de La Casona de López Contreras
Sharlaine Chona

La comunidad quiere que en el lugar funcione una casa de participación popular
La recuperación y la rehabilitación de la La Casona, donde vivió el expresidente venezolano Eleazar López Contreras, ubicada en el sector La Quebradita I de San Martín, en la parroquia El Paraíso, es una de las luchas sociales de la comunidad del lugar.
En el espacio, ubicado entre los bloques 8 y 9 de La Quebradita I, una de las propuestas es crear la casa de participación popular El Paraíso, donde se espera que puedan hacer vida los Consejos Comunales, los movimientos, los colectivos, las UBCH y se realicen actividades culturales, deportivas, religiosas y de formación para las vecinas y los vecinos de la comunidad, que se unan al Centro Diagnóstico Integral (CDI) y la Sala de Rehabilitación Integral (SRI) del sector.
“Nosotros queremos que luego de la restauración aquí funcione un espacio cultural para toda la comunidad: que haya una biblioteca, un Infocentro, una radio, un espacio de formación musical y teatral para los chamos y para las abuelas y los abuelos”, comentó el integrante del Movimiento Tupamaro, Rubén Fernández.
“Nosotros no queremos beneficio de nada, sino que el beneficio sea para la comunidad”, comentó.
Fernández señaló que le han informado, que actualmente la Alcaldía del municipio Libertador, el Gobierno del Distrito Capital y Fundapatrimonio, estudian la recuperación de La Casona y los espacios próximos.
En resguardo
Desde hace más de 10 años, las y los integrantes del Colectivo 13 de Abril El Paraíso y del Movimiento Tupamaro se han ocupado de quitar la maleza de los alrededores de la casa, también han realizado trabajos para mantener limpio el espacio, mientras se da el proyecto de recuperación de la casa.
“Hemos hecho un trabajo de desmalezamiento, sacar escombros y de cuidar el tanque y el pozo que se conectan con el CDI y el SRI que funciona en el espacio”, explicó la vocera política del Colectivo 13 de abril El Paraíso, Magaly Noya, quien señaló que anteriormente en el espacio habían robos y otros hechos delictivos.
“Estamos en defensa del espacio para la gente y por la gente”, aseveró Noya, quien aclaró que el hecho de que resguarden el espacio, no quiere decir que el colectivo sea el dueño del lugar.
“Nosotros estamos como movimiento social resguardando el espacio para que no suceda nuevamente lo de hace años”, señaló la vocera, quien resaltó que esta ha sido “una lucha fuerte”.
Asimismo, Rubén Fernández acotó que el propósito de este trabajo desinteresado, ha sido para contribuir con la comunidad, especialmente con las nuevas generaciones.
Con actividades
Como parte del resguardo de La Casona de López Contreras, el Colectivo 13 de Abril trabaja con la Fundación de Capacitación e Innovación para el Desarrollo Rural (Ciara) y el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces), quienes ofrecen talleres que ayudan a mantener los alrededores de la casa.
Se espera que, como parte de esta articulación con las instituciones en los próximos días se dicten talleres de agricultura, herrería, albañilería y electricidad. Asimismo, se tiene previsto que la próxima semana comience a funcionar una escuela de música gratuita y que se recupere la proyección de películas que hacían anteriormente los jueves.
Actualmente, en el espacio hay un criadero de gallinas y cultivos organopónicos de auyama, proyectos adelantados por el propio colectivo como parte de las actividades de resguardo del espacio.
En La Casona también se abre un espacio cada domingo para una capilla creada por la propia comunidad con el nombre Dulce corazón de María, que también coopera con el colectivo en el mantenimiento del espacio para sus actividades religiosas.

Noya señaló que recientemente, junto a otros voceros como Luis Eduardo Rangel, José Monsalve de la capilla Dulce Corazón de María, tuvieron una reunión con autoridades del Consejo Federal de Gobierno y del Consejo Comunal Los Vencedores, en la que conversaron sobre el proyecto de recuperación de La Casona.
Asunto legal
Luis Eduardo Rangel, quien es vecino de la comunidad “desde hace 30 años” y quien ha realizado investigaciones acerca de La Casona, manifestó que ha planteado el caso en varias instituciones para solicitar que el dueño del inmueble, de una respuesta para poder darle uso al espacio.
Según Rangel, la casa “es propiedad del Inavi desde el 21 de marzo del año 1997” y los usos que se puedan dar a la edificación solo son posibles una vez se solucione la situación legal sobre sus usos.
Detalló que en 2013 se aprobaron unos recursos del Consejo Federal de Gobierno que no se han utilizado todavía debido a que fueron solicitados para la construcción del centro cultural y no para la restauración del espacio.

Fotografías: Miguel Romero

NOTICIERO RETROSPECTIVO





- Carlos Moller. "Nuestro pasado colonial". Élite, Caracas, nr. 520 del 31/08/1935.
- Alfonso Rumazo González. "Derroteros: Bolívar y Rusia". El Universal, Caracas, 11/10/63.
- Juan Uslar Pietri. "Esquema histórico de la inmigración en Venezuela". El Nacional, Caracas, 01|/09/54.
- Coronel Jacinto Rafael Pérez Arcay. "Bolívar y la geopolítica". 2001, Caracas, 20/07/78.

TRANSIDOS

Acuerdo Nacional y escaramuza de Estado
Luis Barragán


Suscrito por María Corina Machado, Leopoldo López y Antonio Ledezma, el Acuerdo Nacional para la Transición cuenta con un conjunto concreto, conciso y directo de las políticas indispensables de implementar para superar la crisis actual que, siempre es necesario reiterarlo,   obedece al modelo aplicado por el mismo gobierno de más de década y media. La propuesta, calificada de subversiva como suele ocurrir con cualquier fiel apego a la Constitución, empobrecida la imaginación oficial, constituye un repertorio de la sensatez tan urgida de reivindicar en esta etapa histórica, a la que responde el aludido documento que, por lo demás, deshace el ridículo mito del régimen como alternativa de sí dizque por ausencia de un proyecto alternativo.

La calificación,  acompañada de medidas eventuales o efectivas de persecución, luce como la única opción política que se dice capaz de enmascarar la debacle económica en curso, esperada – por cierto – con motivo del mensaje presidencial próximo pasado al parlamento que le hubiese dado la fuerza de distracción que no logró el celebérrimo “Dios proveerá” de un confeso extravío, inédito en nuestro historial republicano. Opción que apuesta a la definitiva militarización y judicialización de los problemas comunes, pues, por una parte, la resolución 8610 y otras medidas encaminadas a la reducción de las inmensas y consabidas colas, según ha trascendido, aparentemente guardan correspondencia con la denuncia de una tentativa de golpe de Estado que los hechos parecen desmentir.

En efecto, no existe la debida proporcionalidad de las pruebas esgrimidas con los hechos denunciados y, mucho menos, con los epítetos acuñados de acuerdo al acostumbrado catálogo que, por lo visto, incluye a justos y pecadores, rompiendo con la más elemental lógica, como ocurre con la tal guerra económica de los tormentos gubernamentales.  Recordando aquella orwelliana sentencia del sentido común trastocado en una temida y temible herejía, en la versión oficial hay más de escaramuza que de golpe de Estado, juzgando por la vieja hemerografia e historiografía, sumados los conocidos eventos de 1992, que le conceden una superior magnitud, envergadura y contundencia al indeseable acontecimiento.

Le corresponde y corresponderá a los tribunales ordinarios, por otra parte, atender los casos tan apremiados por una interpretación un poco más coherente y sustentable, aunque también tengan por origen una variedad de sanciones administrativas y, faltando poco, haya fundadas dudas en torno al debido proceso y a la legítima defensa. Quebrada la modernidad política en Venezuela,  valiéndonos de un oxímoron, los prolongados e insolubles juicios sumarios, suerte de linchamiento moral organizado, chocan con caros principios y – ya añoradas – instancias como la deliberación pública, racionalidad, transparencia, legalidad, racionalidad que, a modo de ejemplo, en muy buena medida encarnaban el parlamento y los medios independientes de opinión.

La mera conversión de las responsabilidades políticas en penales, en procura de una verdad a la medida de los intereses circunstanciales del oficialismo, fuerza a un fenómeno que puede denominarse el de la mercalización del pensamiento, pues, todo ha de depender de las creencias, devociones y lealtades con las que trafica el gobierno. Por ello, vendida la presunta idea de una oposición huérfana de propuestas, pretendiendo inculpar a terceros de los errores propios, susceptibles de una insólita acusación los proponentes, el Acuerdo Nacional para la Transición de una clara e irrefutable vocación democrática, ha generado el monumental trauma y desasosiego del poder establecido en Venezuela.


Fuente
http://www.noticierodigital.com/2015/02/acuerdo-nacional-y-escaramuza-de-estado/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1074948

SOLAMENTE HAY UNO

De una variante de la necropolítica
Luis Barragán


Recientemente,  la Asamblea Nacional consideró y aprobó sendos acuerdos en tributo a Cecilio (Chio) Zubillaga y Américo Díaz Núñez. Raro contexto, respondimos a uno de ellos, pues, desde comienzos de la sesión ordinaria, el oficialismo habló de renegados, intelectuales orgánicos, traición a la patria y otros de los acostumbrados aportes de los diputados gritones que, agotadas las consignas, con el aval de la dirección de debates, pretenden el sabotaje de los oradores de la oposición.

Correspondiéndonos intervenir en la plenaria con motivo de la propuesta en homenaje a Díaz Núñez, al partir de la esencial definición pluralista de la bancada democrática, sumamos nuestros votos sin complejo ni mezquindad alguna y, en contraposición al ponente, diputado Earle Herrera, quien destacó la trayectoria parlamentaria del embajador fenecido y sus luchas por la libertad de prensa y autonomía universitaria, consignamos nuestras observaciones. Un proyecto de acuerdo equilibrado, fue empañado por el parlamentario que obvió la actual asfixia presupuestaria de las universidades públicas y autónomas, o el bloqueo informativo y la censura, por no citar al otrora integrante del Congreso de la República tan respetado por minoritaria que fuese su bancada. Sin embargo, otro doble motivo llamó poderosamente la atención, concluyendo que para el oficialismo hay muertos de primera y de segunda.

En efecto, Pedro León Zapata ni Carlos Noguera suscitaron el interés de los partidarios del gobierno que consintieron un minuto de silencio para el gran ilustrador de opinión, aunque un diputado opositor – hablando  de otro asunto -  se adelantó a lo que puede quizá llamarse la estrategia del debate. Y, a pesar de su extraordinaria importancia en la literatura venezolana, en ejercicio de la presidencia de Monte Ávila Editores al morir, la única mención y reconocimiento que mereció Noguera fue – paradójicamente – de la oposición.

Convengamos en la poca importancia que tienen los acuerdos parlamentarios frente a la enormidad de los más urgentes y graves problemas del país, pero  los ponderamos en la medida que sinceran el indelegable discurso del poder establecido. Salvo que las urgencias del imaginario social que pretende moldear el régimen ameriten de otros refuerzos, solamente hay una muerte capaz de sensibilizarlo, movilizarlo y hasta dinamizarlo: la de Chávez Frías, consagrado el sucesor como el exclusivo intérprete.

Acaso,  siendo Chávez Frías el fundamento de la necropolítica actual, admite otras variantes, como la pretensión de asimilar y explotar  a los fallecidos de 2002 o de 2014, en nombre de la cruzada antiguarimbera, a objeto de inculpar a la propia dirigencia opositora.  Los estudiosos del fenómeno podrán abundar más sobre la materia, mas sostenemos que únicamente hay el consabido protagonista capaz de alzar el vuelo de lo mágico-religioso y los demás cumplen un rol complementario.

Fuente:
http://www.opinionynoticias.com/opinionnacional/21767-de-una-variante-de-la-necropolitica

HASTA NUEVO AVISO

Consecuencialismo
Luis Barragán


Quince y más años atrás, hubiese reído cualquier persona a quien le pronosticaran la actual censura de prensa, el descarnado desabastecimiento, la feroz persecución de los opositores, la insólita cifra de los homicidios anuales.  Obviamente, por graves y numerosos que fuesen los viejos problemas, había libertad de información, los anaqueles ofertaban las múltiples marcas de un mismo producto, las denuncias resonaban desde el parlamento y cualquier asesinato todavía era una noticia de hondo impacto.

Además, macerado por el tiempo, el régimen actual demuestra que se puede mentir descaradamente, a pesar de las evidencias. Llama entreguistas y vendepatrias a otros, dice guerra económica o la inseguridad como un mero sentimiento, mientras tributa a la dictadura cubana y ruega por los empréstitos chinos, genera un elevado costo de la vida castigando a todo el que ose protestar por las inmensas colas que no garantizan tampoco el acceso a los insumos básicos, no cuida de la integridad personal de nadie, excepto sea un alto burócrata visible y persuasivamente custodiado.

En sus orígenes, abanderándose de las ideas que mejor gravitaban al país, el régimen se dijo portador de los principios éticos y políticos que hoy ha hecho el milagro de desfigurar. Y es que, para el oficialismo, el único criterio que le parece válido es, simulando esos principios, el llamado consecuencialismo.

La literatura especializada versa sobre la importancia secudandaria de la ética para el logro de los fines políticos propuestos, por lo que – escindidas la ética y la política – lo crucial son los hechos de la propia e íntima dinámica gubernamental. Vale decir, pueden acusar a los demás de golpistas, aplaudiendo las intentonas de 1992, y, sin exhibir prueba alguna, perseguir ferozmente a opositores y disidentes, rasgando las vestiduras por la represión de los años sesenta del XX, mas – despreciando toda autoridad moral – lo determinante es sobrevivir en el poder, provocando una consecuencia tras otra que, además de perjudicar al país, habla de las pugnas más silenciosas entre las distintas camarillas del poder establecido.

El denominado juicio consecuencialista reside en la apreciada supervivencia de una camarilla frente a la otra y la (auto) protección con la que pueda contar, en medio del oleaje de las circunstancias.  Lo hicieron en nombre del extinto presidente o de la revolución, tratándose ahora de los decididamente maduristas o diosdadistas hasta nuevo aviso, pues, lo determinante es la preservación de los privilegios como consecuencia de sus más abenegados actos y, el último, que apague la luz: la carcajada final.

Fuente:
http://www.diariocontraste.com/consecuencialismo-por-luis-barragan-luisbarraganj/