miércoles, 13 de mayo de 2015

REIVINDIVCAR LA PALABRA PÚBLICA



Tributo parlamentario a Alexis Márquez Rodríguez

Luis Barragán  (*)

Señor vicepresidente, colegas parlamentarios: Hablar de don Alexis Márquez Rodríguez, a quien conocimos tardíamente y no fue en El Gusano de Luz, sino en el fondo de la librería de Betancourt (SUMA), trae a colación nuestra experiencia de lectores y, más que de lectores, nuestra experiencia de compartir a través de la palabra, ideas y emociones, propósitos y convicciones, tal como él sistemáticamente lo enseñó.

Docente de secundaria que trajinaba el aula con adolescentes, comprendiéndolos cabalmente, llegó al recinto universitario para ejercer una larga docencia que el país admira. Y, a la vez, un investigador insigne, originado en el Instituto Pedagógico de Caracas, que le entregó una formidable obra al país, sobre el lenguaje, el empleo de la palabra que enriquece y matiza, fue también – como lo han referido voceros, en este hemiciclo, que nos precedieron -  una autoridad internacionalmente reconocida sobre un autor de los kilates de don Alejo Carpentier. E, incluso, para 1968, cuando preparaba su obra, después editada por la Universidad Central,  lo digo sin ninguna ironía, hubo una movilización de la opinión pública para que le fuesen remitidas las fotocopias de “Ecué-Yamba-O” - vía embajada americana - para culminar así el capítulo que le faltaba. Obra, por cierto, publicada por la Universidad Central en 1970, reeditada – no es poca cosa – por Siglo XXI Editores, más tarde por Taurus, que se inscribe en toda la riqueza del estudio que aportó don Alexis Márquez Rodríguez a la obra del barroco americano, de don Alejo Carpentier y de – a veces no la apreciamos suficientemente – esa distinción que hay con lo real-maravilloso [y el realismo mágico].

Nos acostumbramos a leerlo semanalmente cuando la prensa venezolana traía la crítica bibliográfica del momento y de cine, y fue un articulista que cubrió distintos campos y no le rehuyó - precisamente – al disentimiento, a la diferencia, pero siempre comprometido con los mejores valores.

La bancada democrática de la oposición, apoya este Proyecto de Acuerdo, hecho de manera impecable y que recoge la pluralidad del sentimiento de toda la Asamblea Nacional y todas las corrientes que la conforman. Y, de igual manera, considera pertinente que publique no las obras escogidas,  sino todas las obras completas de don Alexis Márquez Rodríguez, como un aporte necesario de la casa, donde – precisamente- la palabra tiene o debe tener su mejor domicilio: el parlamento venezolano.

Don Alexis Márquez Rodríguez, defensor de la palabra, de la palabra pública, de la palabra política, de la palabra cotidiana, nos invita a reivindicarla frente a la palabra escatológica, hiriente y descalificadora. Preferimos una democracia llena de riquezas y de matices, de mil, de cuarenta mil, de cincuenta mil palabras, antes que los regímenes que nos simplifican en cinco malgastadas consignas. De tal manera que, al ecólogo del pensamiento, como Alexis Márquez Rodríguez, le rendimos nuestro tributo y nuestro sentimiento, y la bancada democrática de la oposición celebra esta feliz coincidencia y este consenso que don Alexis Márquez ha propiciado. 

Nos enseñó mucho, todavía faltan muchísimas lecciones. Hay que estudiarlo, reflexionarlo, pero no hay mejor manera de reivindicar a don Alexis Márquez Rodríguez, si no defendemos la pulcritud, la riqueza, la complejidad y el sentimiento de cada palabra que profesamos, incluso, en el medio público, en el medio cívico.

(*) Intervención en la sesión plenaria de la Asamblea Nacional que aprobó por unanimidad el Acuerdo alusivo a Alexis Márquez Rodríguez, recientemente fallecido (Caracas, 12/05/2015).

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