domingo, 1 de marzo de 2015

NUEVA POSIBILIDAD

NOTITARDE, Valencia, 01 de marzo de 2015
“Caminando con Cristo”
La transfiguración de cristo (Mc. 9,1-9)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

El evangelio de Marcos, que es el evangelio más antiguo, al igual que los otros evangelios sinópticos (Mateo y Lucas), nos habla de la Transfiguración de Jesús, El Cristo; transfiguración que en griego sería metamorfosis, significa cambiar de forma y desde el punto de vista bíblico y específicamente desde los evangelios hace referencia al cambio de aspecto físico de Jesús delante de  tres de sus discípulos (Pedro, Santiago y Juan). El hecho está unido al anuncio de la pasión y muerte que en varios momentos el Señor anunció a sus apóstoles y discípulos. Al mostrarles su gloria eterna, lugar al que estamos llamados todos los cristianos, reafirmó la fe de sus seguidores y también la nuestra. Cristo deja claro que antes de la resurrección viene la pasión y la muerte; pero la gloria final debe ser nuestra esperanza. Porque después de la cruz, viene la resurrección y a esta esperanza nos invita Jesús, a que no perdamos de vista y nos aliente en el camino de la vida la Gloria eterna.
La Transfiguración del Señor sucedió, según la tradición bíblica, en el monte Tabor, uno de los montes de Galilea, considerado el más alto, que tiene una altura aproximada de 600 metros. Los tres evangelios sinópticos narran este acontecimiento que sucedió en el Tabor y que, por tanto, señala que es un fenómeno que impactó a los seguidores de Cristo o que deja una enseñanza profunda para la vivencia de la fe cristiana. En el caso de Marcos que nos presenta a un Jesús humano, la transfiguración es un adelanto de la Pascua, donde Jesús muestra y revela a sus apóstoles su divinidad, el ser Hijo de Dios, que en Él se cumplen las profecías y promesas del Antiguo Testamento, que Él es el Mesías y Salvador de la humanidad.
La Transfiguración ocurre en medio del  desánimo, la frustración y la desesperanza en la que habían caído los discípulos, porque Cristo había derribado su paradigma que establecía la llegada de un mesías guerrero, político; que por la fuerza de la violencia liberaría a Israel de la opresión romana; pero al escuchar el discurso de Jesús que se presenta como Mesías pacífico, que se somete a las manos de sus opresores, que tendrá que padecer y morir, esto los lleva a la desesperación. Por esto, Cristo manifiesta su gloria delante de ellos y le invita a participar de su victoria que pasa primero por la cruz. Los tres apóstoles serán testigos de lo que han visto con sus ojos y portarán aliento a aquellos que también siguen a Cristo.
Jesús es presentado como el Mesías anunciado por todos los profetas del Antiguo Testamento; es eso lo que atestigua la presencia de Moisés y Elías (la ley y el profetismo) entre los cuales ven a Cristo los apóstoles; la voz del Padre que habla en medio de la nube y el rostro resplandeciente de Cristo señalan que éste Mesías que viene a salvar a la humanidad no es cualquier hombre o cualquier personaje suscitado entre el pueblo,  sino que es el “Hijo amado de Dios Padre”, “el Predilecto” al que todo hombre debe escuchar y seguir, como lo harán luego y con más decisión los apóstoles y discípulos.
El mensaje es claro para nosotros: muchas veces llega a nuestra existencia el pesimismo, la decepción, la desesperanza, la derrota, el sinsentido de la vida, el fracaso, la angustia, la cruz… que nos hacen sentir oprimidos y sin ilusión frente al futuro. Pues bien, para el cristiano estas cosas, vistas desde Cristo que ya antes pasó por la cruz, nos dice que si es posible esperar y creer en un cambio, en que hay una nueva posibilidad, que no todo está perdido, que al final del túnel brilla siempre una luz, que siempre hay una salida y que lo mejor de todo es saber que Dios siempre nos acompaña con su amor, con su cercanía, con su ternura y con la fuerza de su Espíritu nos capacita para vencer aquello que nos oprime y desalienta. Dios no abandona al ser humano, si bien lo creó libre, no lo deja desamparado, se mantiene atento a las necesidades de sus hijos y si como humanos atraviesan áridos valles, luego con su amor de Padre los lleva a recostar en verdes prados.
Ida y retorno
Desde ayer nuestra Arquidiócesis cuenta con dos nuevos diáconos, José Manuel Padrón y Greivin Fagundez, que se siguen formando en Nuestro Seminario de Valencia y que vienen a formar parte del joven presbiterio de nuestra Iglesia Valenciana. Agradecemos al Señor el don del sacerdocio y por regalarnos cada día vocaciones para la vida sacerdotal, religiosa y laical. Hoy, nuestra Iglesia de Valencia amanece de júbilo por este acontecimiento y le pedimos también al Señor que haga fecundo el ministerio de estos jóvenes que seguirán caminando hacia el sacerdocio y que siga otorgando la perseverancia a los seminaristas en su vocación.
El próximo viernes 6 de marzo en la Parroquia La Resurrección del Señor, el Padre Alfredo Fermín, rector del Seminario de Valencia, dará su ponencia sobre “Ángeles y demonios”. ¿Existen? ¿Actúan en el mundo? A partir de las 6:30 pm.

Cfr. José Martínez de Toda (SJ): http://radioevangelizacion.org/noticia/reflexion-al-evangelio-dominical-transfiguracion
Ilustración: Juan Carlos Zeballos Moscairo.

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