viernes, 28 de febrero de 2014

CUADERNO DE BITÁCORA (1)

Las fotografías pertenecen a la Lic.  Analuisa Carpio, quien gentil y diligentemente nos las envió. Ocurrió que, al percatarnos de la presencia, curiosa y agazapada presencia de la Guardia Nacional en las ingratas riberas del río Guaire, nos bajamos con la intención de fotografiarla en tan curiosa escenografía. Empero, la batería se agotó y, entre las personas que los miraban desde el puente hacia Las Mercedes, la Lic. Carpio. Le pedimos el favor de tomar y difundir las gráficas y tuvo, luego la amabilidad de remitirlas a nuestro correo. Le estamos muy agradecidos por el gesto. Estaba concluyendo la concentración de la Plaza Alfredo Sadel, convocada por el Foro Penal Venezlano.
LB


CUADERNO DE BITÁCORA (2)


Rueda de prensa en la sede de Voluntad Popular. Pendones curiosos. Acto convocado por el Foro Penal Venezolano en la Plaa Alfredo Sadel, Las Mercedes, Caracas. LLeogaron tarde, se les esperó, a un lado estuvieron parados Liliana Henández, Ismael García y Roberto Enríquez.
LB

CUADERNO DE BITÁCORA (3)

Difícil la sesión del día martes, 25 de los corrientes. La Asamblea Nacional como escenario de un odio inaudito, centrado en María Corina Machado. Le gritabanan "!asesina!", en un coro macabro, por decir lo menos. La dirección de debate, la bancada oficialista y los palcos, todos conjugados en algo que no fue debate. Y, mientras ella, al hablar bien entrada la noche, serenamente indicaba con fotografía en mano cada uno de los casos de los jóvenes que han muertos, están severamente lesionados o presos, arreciaba el escándalo. Esta vez, Darío Vivas, el primer vicepresidente, le cortó cobardamente el odio. Optamos por salirnos de la sesión, cerca de las diez de la noche.
LB


Inmediaciones del Capitolio, entrada este, antes de iniciarse las sesiones.


Antes del inicio de sesiones. Jardines del Capitolio Federal. Preparan la tarima para un grupo musical.


El hemiciclo antes del inicio de la sesión ordinaria.


Empleados del ministerio de Salud comienzan a ocupar los palcos, antes de iniciarse la sesión.


Activistas del gobierno ocupan otra parte del palco.

Lista la escenografía para que se apersone el vicepresidente y los ministros que presentaran sus memorias y cuentos.


Vista desde nuestra curul del desarrollo de la sesión.


Habla José Manuel González, avanzada la noche. Se nos agota la batería y no podemos fotografiar a María Corina Machado cuando también le quitaron el audio.


Los carteles, bien elaborados, decían asesino al referirse a Leopoldo López. Cuatto ngatos se movilizaron en los alrededores, partidarios del gobierno. Unos, fastidiados, desertaron de los jardines donde colocaron sillas y monitores para ver al vicepresidente. Otros, menguaron poco a poco en las afueras.


Salida de los ministros. Desde la puerte este se vió no sólo el formidable despliegue de vehículos y del personal de seguridad, sino a las personas que intentaban en vano acercarse a los augustos funcionarios.

EL OTRO DEBATE

EL PAÍS, Madrid, 28 de febrero de 2014
LA CUARTA PÁGINA
Democracia sin política
Los que critican o protestan no tienen necesariamente razón ni el espacio público se reduce a una agregación apolítica de preferencias. Alguien tiene que ordenar y gestionar las demandas de la sociedad abierta
Daniel Innerarity 

La narrativa dominante asegura que vivimos en una época postdemocrática. Esta denuncia se declina de diversas maneras: como primacía de los Ejecutivos frente a los Parlamentos, como distanciamiento de las élites respecto de los gobernados, como desplazamiento de los partidos hacia un centro que hace imposible las alternativas, como desconsideración de lo que realmente quiere la sociedad... Yo no lo veo así, ya lo siento. ¿No será que tenemos, más bien, una democracia abierta y una política endeble? La democracia es un espacio abierto donde, en principio, cualquiera puede hacer valer su opinión, que posibilita mil formas de presión, e incluso tenemos la posibilidad de echar a los Gobiernos. Esto funciona relativamente bien. En nuestras sociedades democráticas no faltan espacios abiertos de influencia y movilización, redes sociales, movimientos de protesta, manifestaciones, posibilidades de intervención y bloqueo.
Lo que no va tan bien es la política, es decir, la posibilidad de convertir esa amalgama plural de fuerzas en proyectos y transformaciones políticas, dar cauce y coherencia política a esas expresiones populares y configurar el espacio público de calidad donde todo ello se discuta, pondere y sintetice. Algo tiene que ver con esto el hecho de que para quienes actúan políticamente cada vez sea más difícil formular agendas alternativas. Estamos en una era postpolítica, de democracia sin política. Tenemos una sociedad irritada y un sistema político agitado, cuya interacción apenas produce nada nuevo, como tendríamos derecho a esperar dada la naturaleza de los problemas con los que tenemos que enfrentarnos.
Dicen los expertos que el retroceso de la participación electoral no viene acompañado por una falta de desinterés hacia el espacio público. La ciudadanía huye de las formas clásicas de organización, lo que es compatible con crecientes modalidades de compromiso individual, un activismo que no está ideológicamente articulado en un marco ideológico que le proporcione coherencia y totalidad, como podía ser el caso de las tradicionales ideologías omnicomprensivas.
Tenemos una sociedad irritada y un sistema agitado, cuya interacción apenas produce algo
El espacio digital ha abierto nuevas posibilidades de activismo político. Plataformas de movilización en torno a causas concretas —como Change o Avaaz— permiten ejercer un clicktivism concreto a favor de buenas causas que contrasta con las adscripciones ideológicas abstractas, objeto de una general incredulidad. Para amplios sectores de la población, la realidad representada por los partidos jerárquicos ya no resulta atractiva, mientras que la cultura virtual de la Red les permite articular cómodamente sus disposiciones políticas fluidas e intermitentes, e incluso situarse off line en cualquier momento.
No faltan tampoco ejemplos de activismo y “soberanía negativa” en el espacio físico, ahora también vinculados a la movilización digital: manifestaciones y performances que obtuvieron una cierta celebridad, como los foros alternativos con motivo de las cumbres mundiales; Occupy Wall Street, todo el movimiento en torno al 15-M, las plataformas contra los deshaucios, la paralización de la privatización de la sanidad en Madrid, la intervención de las acusaciones particulares en los procesos judiciales, la resistencia exitosa contra ciertas obras públicas e infraestructuras: desde Burgos hasta Stuttgart pasando por Nantes…
No pongo en cuestión la bondad de estas actuaciones de resistencia cívica o campañas on line; me limito a señalar que al no inscribirse en ningún marco político que les dé coherencia, pueden dar a entender que la buena política es una mera adición de conquistas sociales. No funciona la articulación de las demandas sociales en programas coherentes que compitan en una esfera pública de calidad; en definitiva, falla la construcción política e institucional de la democracia más allá de la emoción del momento, de la presión inmediata y la atención mediática.
A quien reivindica algo que le parece justo no tenemos por qué exigirle que lo acompañe de un programa político completo y una memoria económica, por supuesto. Pero el espacio público no se reduce a la mera agregación apolítica de preferencias incoherentes, agrupadas como si no hubiera ninguna prioridad entre ellas e incluso ciertas incompatibilidades. Alguien se debería ocupar de ordenar esas reivindicaciones con criterios políticos y gestionar democráticamente su posible incompatibilidad. Pero, ¿hay alguien ahí? Si la política (y los tan denostados partidos) sirve para algo es precisamente para integrar con una cierta coherencia y autorización democrática las múltiples demandas que surgen continuamente en el espacio de una sociedad abierta. Se bloquea la construcción de infraestructuras, que seguramente no deberían hacerse, o no de ese modo, pero seguimos sin saber qué debería hacerse en materia de infraestructuras; detenemos los desahucios —porque podíamos y debíamos hacerlo— pero eso no sirve sin más para incentivar el crédito y hacer una política de vivienda más justa; podemos parar la privatización de los hospitales públicos, pero eso no determina qué tipo de política sanitaria debe hacerse. La política cuya presencia echo en falta es la que comienza cuando se terminan las buenas razones de la sociedad, donde se acaba la tarea del soberano negativo y comienza la responsabilidad del soberano positivo.
Los sectores duros de los partidos dificultan reformas que requieren pactos con adversarios
Al hecho de que las demandas sociales estén desarticuladas se añade la circunstancia de que tales reivindicaciones son plurales, lógicamente, y en ocasiones incompatibles o contradictorias: unos quieren más impuestos y otros menos, unos software libre y otros protección de la intimidad y la propiedad, a unos les preocupa que haya menos libertades y a otros que haya demasiados emigrantes… Sin una valoración política es difícil saber cuándo se trata del bloqueo de reformas necesarias o de una protesta frente al abuso de los representantes. La protesta contra ciertas infraestructuras puede estar motivada por razones ecológicas, pero también por otras menos confesables como el célebre Not In My Back Yard (no en mi patio trasero) o por sentimientos xenófobos si lo que se va a construir es una mezquita. En cualquier caso, a quienes tienden a celebrar la espontaneidad social conviene recordarles que la sociedad no es el reino de las buenas intenciones. La legitimidad de la sociedad para criticar a sus representantes no quiere decir que quienes critican o protestan tengan necesariamente razón. El estatus de indignado, crítico o víctima no le convierte a uno en políticamente infalible.
Existe además otro fenómeno de resistencia social antipolítica que merecería una especial atención. Me refiero al hecho de que alrededor o en los extremos de los partidos se han configurado tea parties que se erigen como protectores de los valores, representantes de las víctimas, portavoces de la multitud o de alguna revolución pendiente. Desde estas trincheras apolíticas parecen dominarse las cosas con una claridad de la que no disponen quienes tratan habitualmente con el principio de realidad. La ira de esos grupos no se dirige tanto a los adversarios como a los propios cuando amagan con rebajar el nivel de lo políticamente innegociable. Extienden una mentalidad antipolítica porque no han entendido que la política comporta siempre ciertos compromisos y concesiones. Los sectores duros de los partidos marcan el paso de una manera que probablemente no les corresponde con criterios de representatividad y dificultan ciertas reformas para las que se requiere el acuerdo político con los adversarios.
Dicen las encuestas que la política se ha convertido en uno de nuestros principales problemas y yo me pregunto, para terminar, si en esta opinión se expresa una nostalgia por la política desaparecida, una crítica ante su mediocridad o más bien un desprecio antipolítico hacia algo cuya lógica no se acaba de entender. En cualquier caso, los ciudadanos tendríamos más autoridad con nuestras críticas si pusiéramos el mismo empeño en formarnos y comprometernos. Y tal vez entonces caigamos en la cuenta de que nos encontramos en la paradoja de que nadie confía a la política lo que solo la política podría resolver.
(*) Daniel Innerarity es catedrático de Filosofía Política y Social, investigador Ikerbasque en la Universidad del País Vasco y profesor visitante en la London School of Economics.

Fotografía: Muestra de un volante distribuido por jóvenes en los alrededores de la estación de Chacaíto del Metro de Caracas. Caracas, 28/02/2014. Papel glasé.

Y DE LA NOCHE VENIMOS

EL PAÍS, Madrid, 27 de febrero de 2014
Muere Huber Matos, comandante de la revolución y el exilio
Entró con Castro en la Habana, estuvo en la cárcel 20 años y fue líder en Miami
Mauricio Vicent 

Huber Matos fue de todo en la revolución cubana: llegó a lo más alto en la guerrilla de Fidel Castro, y también fue líder en la cárcel y en el exilio de Miami. Bajó de la Sierra Maestra como comandante y tomó la ciudad de Santiago de Cuba el 1 de enero de 1959, entrando una semana más tarde a La Habana como un héroe junto a Camilo Cienfuegos y Castro. Condenado por traición a los diez meses del triunfo revolucionario, cumplió 20 años de cárcel en diversas prisiones de la isla, convirtiéndose en un reo legendario. Al ser excarcelado y llegar a Miami, Matos fundó la organización anticastrista Cuba Independiente y Democrática (CID), con la que abogó por el derrocamiento de Castro por las buenas o por las malas. El jueves, a la edad de 94 años, murió de un infarto en la capital del exilio cubano y hasta el último momento mantuvo sus posiciones radicales. Tanto por su tono como por su contenido, la voz de Matos en la radio de Miami era de las que más fuerte sonaba, hasta el extremo de que hace unos años llegó a hacer un llamado a los militares cubanos para que se alzasen contra el Gobierno.
Huber Matos Benítez nació el 26 de noviembre de 1918 en el poblado de Yara, en la antigua provincia de Oriente. Era el hijo mayor de un agricultor y la maestra del pueblo, lo que le permitió educarse. Desde niño ayudó a su padre en las tareas del campo y para escapar a ese destino estudió Magisterio, graduándose en la Escuela Normal para Maestros de Santiago de Cuba en 1940. Cuatro años más tarde obtuvo un doctorado en Pedagogía en la Universidad de La Habana.
Durante algún tiempo trabajó en varias escuelas rurales del oriente cubano, donde comenzó a adquirir conciencia política. A los 18 años entró en el Partido Revolucionario Auténtico y en 1947, luego de que fue fundado el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) por Eddy Chibás, entró a militar en esta organización, a la cual perteneció también Fidel Castro. En 1950 fue nombrado vicedecano del Magisterio Nacional.
La vida de Cuba y de Huber Matos cambiaron radicalmente con el golpe de Estado que dio Fulgencio Batista el 13 de marzo de 1952, a pocos meses de unas elecciones generales en las que Castro se presentaba como candidato al Congreso por el Partido Ortodoxo. En ese momento Matos trabajaba como profesor de la Escuela Normal para Maestros de Manzanillo, una de las principales ciudades de la provincia de Oriente, donde enseñaba Cívica e Historia.
Su oposición a la dictadura batistiana le llevó a exiliarse en Costa Rica en 1956, donde entabló amistad con el presidente José Figueres. Cuando Castro organizó la expedición del yate Granma y se hizo fuerte en la Sierra Maestra, Matos consiguió preparar una expedición con armas y voluntarios y aterrizó con una avioneta en las montañas de Cuba, uniéndose a los barbudos. Terminó la guerra con el grado de comandante, el más alto de la guerrilla, al frente de la columna 9ª Antonio Guiteras.
Tras tomar Santiago de Cuba y entrar triunfalmente en La Habana en el mismo jeep de Castro y Cienfuegos, ocupó diversas responsabilidades hasta que fue designado jefe del Ejército Rebelde en la provincia de Camagüey.

Desde muy pronto Matos se opuso al giro radical de la revolución, y cuando percibió que esta se inclinaba hacia el socialismo y entraban en las instituciones del Gobierno miembros del antiguo partido comunista (el Partido Socialista Popular) escribió una carta personal a Castro renunciando a su cargo. “No deseo convertirme en un obstáculo para la revolución y creo que, teniendo que escoger entre acomodarme a las circunstancias o hacerme a un lado para no causar ningún daño, lo más revolucionario para mí es irme…”, decía en la misiva, enviada al líder cubano el 19 de octubre de 1959.
Matos agregaba: “Si se quiere que la revolución triunfe, dígase a dónde vamos y cómo vamos, óiganse menos los chismes y las intrigas, y no se trate de conjurado o de reaccionario al que con criterio honrado plantee estas cosas”. Aunque Matos siempre aseguró que esta carta fue la verdadera causa de su encarcelamiento, Fidel Castro y sus seguidores dijeron que en realidad preparaba un levantamiento en Camagüey y Camilo Cienfuegos fue enviado a detenerle allí. Huber Matos se entregó sin oponer resistencia, y Cienfuegos, al regresar a La Habana, se estrelló en una avioneta debido al mal tiempo.
El juicio a Matos se celebró el 11 de diciembre en el antiguo campamento militar de Columbia y allí intervino Castro durante varias horas seguidas para acusar a su antiguo comandante de traición. El Che Guevara y Rául Castro eran partidarios de la pena de muerte, pero Fidel Castro dijo que si se hacía eso se le convertiría en un “mártir”. Finalmente el tribunal lo condenó a 20 años de prisión, de los que no se le perdonó ni una hora.
En presidio realizó varias huelgas de hambre y denunció que estuvo años aislado en una celda, convirtiéndose en uno de los famosos presos “plantados”, denominados así por negarse a vestir el uniforme de reo común. Al salir de la cárcel en 1979 se instaló en Costa Rica y posteriormente se trasladó a Miami, donde fundó la organización Cuba Independiente y Democrática, uno de los grupos anticastristas que con más beligerancia atacó al régimen de Fidel Castro en las últimas décadas y que apoyó la ley Helms-Burton, que hizo extraterritorial el embargo norteamericano, cuando fue promulgada en 1996. En 2001 ganó en España el XIV Premio Comillas por su libro de memorias Cómo llegó la noche.


Nota LB: Políticamente,  crecimos con una doble curiosidad hacia el proceso cubano: el del entusiasmo y la decepción. Muy jóvenes, decididos por una opción ideológica, asumimos con una punzante crítica lo que había detrás de la gesta del derrocamiento de la ictadura de Batista. Era difícil, pues, las posturas no capitalistas de una tendencia democristiana,  forzaban a subrayar el por qué no compartíamos lo que ocurrió y ocurría en la isla caribeña. Digamos que José Barbeito, con un pequeño ensayo, contribuyó mucho a la claridad de las posiciones. A principios del presente siglo, vimos "Cómo llegó la noche" de Huber Matos en la ya extinta Librería del Ateneo de Caracas. Era un ejemplar costoso. Y, si mal no recordamos, lo devoramos. Además, nos pareció bien escrito. Además, el formato y diseño de Tusquetsera lo suficientemente atractivo. Al parecer puede bajarse en http://www.libro-s.com/l/como-llego-la-noche-de-huber-matos-153137/ y hay una buena reseña crítica en http://www.redalyc.org/pdf/128/12871407.pdf. Suele ocurrir, desearíamos releerlo, pero a alguien, siglos atrás, le prestaríamos el ejemplar que ya no volverá a la estantería de la casa y, en vano, habría que indagar a quién se le prestó. Recientemente fallecido, Matos lanza un dardo de interpelación sobre Venezuela.

! A QUE NO ME RECONOCES !

Días de carnaval
Nicomedes Febres


• Paradojicamente en carnaval, que es cuando se puede usar careta, es al mismo tiempo cuando estas más se caen. Desde las “negritas” que en los sitios elegantes de antes, a cuenta del “a que no me conoces” se soltaban el moño a discreción, o la permisividad de usar la esquina de Monjas de la Plaza Bolívar de Caracas como sitios de trasvestis de la comunidad gay en esos días de desenfreno a comienzos del siglo XX, mientras el resto del año eran perseguidos como brujas; hasta este espectáculo envilecedor del pueblo montado por maduro y su combo. Personalmente debo tener una magnífica colección de fotografías relativas al carnaval y lo he estudiado, pero no creo que escriba nada sobre él, porque siento una profunda aversión por el mismo. Admiro a monseñor Diego Antonio Diez Madroñero, obispo de la provincia de Caracas que durante su guía pastoral durante diez años entre 1760 y 1770 hizo del carnaval un tiempo de rezo del rosario en familia y de reflexión. Gracias a su intolerante esfuerzo, ha sido el único hombre que metió en cintura a la sociedad de su tiempo y de esa disciplina férrea surgió la generación de la Independencia de Venezuela. Adolfo Hitler usaba este recurso de liberación moral durante su régimen nazi bajo el argumento de “La fuerza por la alegría” mientras sus críticos lo llamaban “la alegría por la fuerza” y lo hacía para degradar al pueblo y hacerlo sentir culpable el resto del año. En conclusión, que maduro por una coyuntura política difícil alimenta el ocio, el caos social, la guchafita para decirlo en buen criollo, amén de la improductividad, el incremento de los accidentes por carretera y muchas lacras sin saber, por lo precipitado de la decisión, si los hospitales están bien dotados de recursos para resistir esa situación de caos. Y de eso puedo hablar con propiedad cuando recuerdo los días de guardia en el Puesto de Socorro de Salas donde llegaban borrachos hombres con fracturas de todo tipo y heridos por armas de fuego y blancas. En ese entonces era Salas el único puesto de emergencia en la ciudad. En aquél entonces las dotaciones se triplicaban y el frenesí orgiástico hacía de las suyas desde el viernes en la noche hasta el lunes de carnaval que era el peor de todos. Los heridos hacían cola para ser operados.
• La foto del día es un templete de carnaval en una esquina de Caracas en 1901. Se generaban batallas campales entre los que estaban arriba y los que estaban debajo de la estructura para ver el paso de las carrozas y para aprovechar las bebidas gratuitas. Dos hombres influyeron positivamente en la manifestación del carnaval popular, el de sucio, azulillo y orina para bañar con ellas al transeúnte. Ellos fueron Guzmán Blanco y Pérez Jiménez.
http://opinionynoticias.com/opinionnacional/18417-dias-de-carnaval

APENAS, LA PUNTA

EL IMPULSO, Barquisimeto, 18 de febrero de 2014
El adiós a un ritual
Andrés cañizalez

Le dediqué un par de horas, antes de sentarme a escribir este artículo, a un ritual al que posiblemente le debo decir adiós. Sentado, una mañana dominguera, ante una montaña de periódicos viejos, tijera en mano dispuesto a rescatar algunas páginas que me parecen imprescindibles conservar para mi propia memoria y la del país. Debo decir que en esta ocasión el tradicional ritual tuvo tono de despedida, de esas cosas que no podré hacer de nuevo y ojalá esté equivocado, realmente quisiera estar equivocado. La montana de periódicos estaba compuesta por ejemplares de cuatro meses, los últimos de 2013 y las primeras semanas de 2014. El contenido de algunas noticias, comentarios y opiniones de este período ya daba cuenta de la crisis del papel periódico en Venezuela, e incluso repasé en esas dos horas como algunos de los diarios que compro habitualmente se redujeron de forma dramática. De cuatro cuerpos a solo 2 y ahora sólo un cuerpo. La prensa escrita en Venezuela, desde mi punto de vista, vive el fin de una época. Lo que se seguramente se inició como un fallo administrativo, e implicó serios retrasos en la asignación de divisas para importar papel periódico, es hoy una oportunidad de oro para el gobierno para silenciar al sector periodístico que le sigue siendo crítico. Sobre lo primero, basta ver las enormes deudas que tiene el gobierno de Nicolás Maduro con sectores prioritarios como agroindustria, farmacéutico, líneas aéreas, etc, para entender que durante 2013 se asignaron divisas, las empresas privadas importaron con el esquema de cartas de crédito, y ahora el poder ejecutivo no les responde. La pregunta de este momento es ¿cómo se esfumaron millones de dólares que ya estaban presupuestados y que no llegaron a las manos de los sectores empresariales? Cuando se ve el panorama en su conjunto, es obvio que el Estado le incumplió a la prensa escrita como le incumplió a las industrias que hacen alimentos y fármacos. Una vez instalada esta escasez de divisas, seguramente por manejos dolosos, pasamos ya a lo específico de la importación de papel para imprimir los periódicos. La necesidad de dólares, de todos los periódicos del país, suma apenas 120 millones de dólares al año. Resalto el "apenas”, ya que Venezuela tiene importaciones anuales en promedio de unos 30 mil millones de dólares. Traer durante un año todo el papel para imprimir todos los periódicos representa apenas el 0,4 por ciento de las importaciones de Venezuela. Acá, cuando se colocan en perspectivas las cifras, entramos sin duda a un terreno de decisiones que seguramente tienen un sesgo político. En la lógica que ha venido operando el gobierno bolivariano, desde el 2 de febrero de 1999, y con mayor ahínco desde el 15 de abril de 2014, apunta a un modelo de censura y restricciones para las noticias y opiniones. Los sucesos de este 12 de febrero dejaron al descubierto, por si alguien tenía alguna duda, del nivel de control político que pesa sobre la televisión (de forma notable) y también sobre la radio, aunque en éste sector hay mayor espacio para la disidencia. La prensa escrita es la última frontera, entre los medios tradicionales, en el modelo de la hegemonía comunicacional que comenzó a consolidarse claramente a partir de 2005. Hasta ahora la prensa escrita ha sido un espacio para la información independiente para la disidencia en materia de opiniones y puntos de vista. Todo eso termina siendo inaceptable para el régimen de Maduro, y los hechos vienen demostrándolo. Es posible que se brinde una respuesta positiva a todos los medios. Sin embargo, un escenario es una asfixia masiva de impresos, por la ausencia de divisas para importar el papel periódico. Otro sería la aplicación de medidas coercitivas de forma selectiva, eso haría que se mantengan periódicos, posiblemente con páginas reducidas, pero que se castigue a algunos medios emblemáticos como El Nacional o El Impulso, llevándoles a la desaparición de sus ediciones impresas. Con esto enviaría un claro mensaje al resto de la prensa escrita de Venezuela. El que ocurra una u otra cosa dependerá de la respuesta ciudadana.
Fotografía: Nieves Medina y Eleazar Ortiz en una escena de "La punta del iceberg" de Antonio Tabares (http://cultura.elpais.com/cultura/2014/02/25/actualidad/1393343665_070696.html).

TRAZOS

EL PAÍS, Madrid, 24 de febrero de 2014
“Ahora vivimos la perversión del arte. Pero es sinónimo de progreso”
Carlos Cruz-Diez, pintor venezolano y creador del ‘Op-Art’, reflexiona en la feria ARCO sobre el arte actual y su decadencia
ESPECIAL Una semana con mucho arte
Miguel Ángel García Vega 

“Ed è subito sera”. “Y de repente, la noche”. La oscuridad. Lo negro. El verso del poeta y Nobel italiano Salvatore Quasimodo atraviesa como un rayo de luz la conversación con Carlos Cruz-Diez (Caracas, Venezuela, 1923), un mago del color. Presencia central de la historia del arte del siglo XX, fue uno de los creadores del Op Art allá por los años sesenta. Consiguió que su trabajo tuviera visibilidad cuando los grandes muralistas mexicanos, como Diego Rivera, lo ocupaban todo y no se entendía un arte que no fuera social. A contra corriente persiguió la raya, el color, lo lúdico; la luz frente al negro. El gozo de vivir. Durante un cierto tiempo algo postergado, coleccionistas imprescindibles, como Patricia Phelps de Cisneros, reivindicaron su trabajo, y lo óptico ganó una segunda vida. Ahora tiene 90 años y sabe que el barquero aguarda para cruzar la laguna. Da igual. Activo, afable y muy lúcido (cita la teoría de cuerdas en la entrevista) no cesa de hacerse fotos, saludar, firmar catálogos. Todos le llaman “maestro”. Sonríe agradecido y mira, con coquetería, a una mujer que le tiende un catálogo. “Maestro, ¿le importaría?” “Claro”, responde agradecido. Estamos en ARCO.
Pregunta. ¿Qué hace aquí? Una feria no es un lugar para un artista.
Respuesta. Cierto, es el sitio para encontrar a los amigos. Un lugar para ver qué se está haciendo últimamente. Lo curioso es que las ferias las inventaron los vendedores de arte y ahí no tenían cabida los artistas. Maastricht, Basel, París… eran para los galeristas. Poco a poco fueron llegando coleccionistas y después los creadores. Hoy en día es un encuentro de todos; algo muy positivo.
P. Pero ahora parece que, desgraciadamente, el dinero inunda el arte.
Con el tiempo vi que la pintura de denuncia no tenía ningún efecto. Supe que era más generoso hacer partícipe a la gente del placer que sentía en ella que decirle: “Tú eres pobre”
R. No solo inunda el arte sino todo. Nunca ha habido tanto dinero flotando en el planeta, lo que no significa que las desigualdades sociales se hayan resuelto. Hay mucho dinero y uno de sus refugios es el arte. Siempre ha sido así. Al haber una enorme demanda surge mucha mercancía. Mercancía que no es arte sino mercancía. Felizmente, la historia se encarga de eliminarla. Porque el gran enemigo del artista es el tiempo. Permanecer. Es lo difícil.
P. Pero el tiempo se le agota. ¿Cómo es su relación con la muerte?
R. Por supuesto que pienso en la muerte y estoy acelerando el paso, porque creo que todavía tengo muchas cosas que decir.
P. Permítame una mala pregunta. ¿A Venezuela qué color le pone estos días?
R. Estoy muy angustiado. Hay un tránsito en Venezuela del cual no sabemos qué puede suceder. Espero que la inteligencia gane la partida. Es una situación que se esperaba. En mi país los problemas nunca han sido económicos sino culturales. Al venezolano no se le ha enseñado a pensar. Actúa por las tripas. Es lo que nos ha llevado a grandes problemas.
P. ¿Se ha dado cuenta de que le preguntan más por política que por arte?
R. Sí. Pero no soy político. Nunca he querido hacer política. Aunque nos concierne a todos. Cuando salí de la Escuela de Artes me planteé qué debe ser un artista. ¿Es un reportero que cuenta lo que ven sus ojos? Y empecé a hacer pintura de denuncia. Creía que diciendo que la gente era pobre esa situación podría cambiar. Con el tiempo vi que no tenía ningún efecto. Supe que era más generoso hacerle partícipe del placer que sentía en la pintura que decirle: “Tú eres pobre”. Porque no iba a ser capaz de cambiar su situación.
Tengo una gran desconfianza en las ideas y en las religiones. Ambas están sustentadas por millones de cadáveres.
P. ¿Practica alguna ideología?
R. Tengo una gran desconfianza en las ideas y en las religiones. Ambas están sustentadas por millones de cadáveres. Un artista nunca tiene que matar al otro ni atropellarlo para hacerse oír.
P. ¿Por qué hay precisamente ahora esta explosión del arte latinoamericano? ¿Sospecha de algún interés económico?
R. Una idea muy interesante… Es digno de estudio. En los años cincuenta y sesenta hubo un movimiento de ruptura. Se buscaba nuevas soluciones al arte porque se había quedado estancado en la academia del formalismo y la figuración. Es curioso que el movimiento de fractura surgiera de los países sin gran historia: Argentina, Uruguay, Brasil y Venezuela. Al otro lado estaban México, Colombia, Ecuador o Perú, que son territorios de grandes artistas pero con un espíritu de continuidad. Ahora son las naciones donde surgió la brecha las que han tenido ese eco mundial.
P. Con lo que caía sobre Latinoamérica aquellos años, ¿por qué arraigó lo óptico en vez de lo social y político?
R. Porque lo político es circunstancial y la reflexión del arte no lo es. Es la reflexión del hombre y la humanidad, que es permanente.
P. ¿Cómo llega a su lenguaje?
El arte puede ser cualquier cosa que la inteligencia y la sensibilidad del hombre puedan convertir en arte.
R. Me costó años de dudas, fracasos y lecturas. El color no contaba nada para los filósofos, era una anécdota banal. Lo importante en la pintura era el tema, la perspectiva y el dibujo. Descubrí que no era así. Felizmente, nunca nada está agotado. Se lo digo a los jóvenes. Estamos en un momento maravilloso de reinventarlo todo. Nos hallamos al final de un ciclo que comenzó en el siglo XVII. Hemos cumplido todos los discursos económicos, políticos y filosóficos. Hay una nueva ciencia, que ya no son las nociones del espacio tiempo de Einstein, es la teoría de cuerdas [11 dimensiones y universos paralelos]. Una fuente nueva de invención para los artistas.
P. Pinta aceras, estadios de béisbol… lugares poco artísticos.
R. Me molestaba mucho la noción que la gente tenía del arte como un objeto colgado de un clavo en la pared. No es así. El arte puede ser cualquier cosa que la inteligencia y la sensibilidad del hombre puedan convertir en arte. Entonces, ¿por qué no ir a la calle? Es donde más tiempo pasamos. La calle no nos proporciona nada, llegamos a casa totalmente vacíos. La calle solo genera agresión.
P. ¿Cuál es su relación con el arte actual?
R. Estamos viendo el fin de una civilización y el comienzo de otra. Los últimos años son el ocaso de la academia de Duchamp. En el arte hay tres etapas: quien lo inventa, quien desarrolla las ideas del inventor y quien las pervierte. Ahora vivimos la perversión, pero es normal. Toda perversión y decadencia es sinónimo de progreso. Se están preparando cosas maravillosas que ni sospechamos.

Fotografía: Uly Martin.

ESCENAS

EL UNIVERSAL, Caracas, 28 de febrero de 2014
Scorsese por Scorsese
GABRIEL VARGAS-ZAPATA 

En El lobo de Wall Street (The Wolf of Wall Street), Martin Scorsese se convierte en Leonardo DiCaprio, viva encarnación no de un personaje real, tampoco de un director, sino de una obra, o mejor dicho de una filmografía casi incuestionable. Actor y director se funcionan finalmente y se entregan al cine, en este caso, una fiesta, un desfile de drogas y sexo, al que la cámara vuelve arte.
Cercano a sí mismo como nunca, Scorsese construye momentos verdaderamente únicos, no tienen que ver con sentimientos o con la belleza de la imagen, tienen que ver con el arte cinematográfico directamente. Posiciones de cámara, encuadres y movimientos que no solo le definen como director (probablemente de los más técnicos de su generación), forman parte además de una narración sólida que, sin dejar a lo visual toda la carga, confía en ella buena parte de los asuntos narrativos y lo hace con la soltura que solo el peso de los años otorga.
Pero hablar de El lobo de Wall Street es hablar de Leonardo DiCaprio casi de manera simultánea. El actor sigue la estela de los grandes. El papel le convierte en imprescindible en el éxito del filme. Devora la historia con una energía que quién sabe de dónde sale, con líneas que se vuelven prosa y que desembocan en la miseria de la ambición. Todo a punta de expresión. No hay trucos, es Leonardo en su estado puro, también con la distancia de la experiencia, que viene ahora a catapultarlo a niveles de una perfección simplemente única en el cine. En el fondo, un niño jugando con dinero.
Jonah Hill forma también parte de esa estructura que roza la perfección y que no distingue entre personajes y posiciones de cámaras. Se trata de un todo, un cine total que se compone laboriosamente de todas sus partes. Para nada producto del azar. Hill es en buena medida, el pie de muchas de las mejores intenciones de DiCaprio y sin duda un juguete al que Scorsese ha moldeado a su gusto. Del mismo modo, Cristin Milioti y Margot Robbie en el apartado femenino.
Ocurre también que Scorsese es incapaz de resumir su historia y optimizar el tiempo; aunque son evidentes los esfuerzos realizados a nivel de montaje, particularmente meticuloso y equilibrado. Por otra parte, más allá de cuatro o cinco personajes, el resto son solo sombras que contribuyen a que la historia parezca incluso más larga de lo que es. Es verdad que ningún plano tiene desperdicio, una vez vista la película, pero la historia grita desesperadamente ser recortada por alguna parte. Y no es que me haya parecido aburrida, solo que es demasiado tiempo para tan pronta historia.
Scorsese, en un acto creativo de lo más postmoderno, construye uno de sus testimonios cinematográficos más interesantes de su filmografía. El lobo de Wall Street, no solo es una especie de mirada hacía la vida de Jordan Belfort, personaje absoluto que va más allá de la película, gracias al trabajo de DiCaprio; es también el punto de encuentro entre sus películas más importantes y es también una mirada hacía sí mismo, probablemente una reflexión sobre lo que con los años, se han convertido en mañas y trucos. Vuelta a su cine más insigne, una mezcla entre Toro Salvaje (1980) y Casino (1995), quizá muy dependiente de su propia obra pero solvente y llena de fuerza, que al mismo tiempo parece gritar aquello que León Tolstói ya afirmó hacia finales del XIX: "Todas las familias felices se parecen, pero las desgraciadas los son cada cual a su manera".

Breve nota LB: Nos aburrió y tanto, que la vimos en dos o tres noches. Sin embargo, hay escenas estupendas. Una de ellas, cuando ingieren una fuerte droga de efectos retardados que los hace arrastrarse al piso. Así, nos remitió a la poderosa intuición de Emilio Lovera y otros, en relación a los famosos "Waperó" de la Radio Rochela.


jueves, 27 de febrero de 2014

DE LA LARGA CAMINATA (1)

EL NACIONAL - Jueves 27 de Febrero de 2014     Nación/2
Reforzarán seguridad de funcionarios
En la Gaceta Oficial 409663 se creó la Unidad Especial de Seguridad y Protección a Personalidades del Estado, adscrita la Guardia de Honor Presidencial. El vicepresidente de la Comisión de Defensa de la AN, Néstor León Heredia, dijo que se reforzará la seguridad para los funcionarios blanco de posibles agresiones y que la unidad será clave en zozobra, caos y "guarimbas".

DE LA LARGA CAMINATA (2)

EL NACIONAL, Caracas, 27 de febrero de 2014
Un fantasma recorre…
Colette Capriles

Cuando Marx y Engels publicaron el Manifiesto Comunista, tuvieron mala suerte: Europa se incendió con la “Primavera de las naciones”, las revoluciones de 1848, y el texto pasó casi desapercibido. Engels había estado en Francia en los últimos meses de 1847 y la inquietud reinante, que él mismo retrató en una serie de artículos de prensa, hacía presagiar la revuelta contra la monarquía restaurada. De allí, la imagen poderosa de la primera frase del Manifiesto: la de un fantasma que recorre (mejor: que asusta) a Europa. No era el del comunismo, como anunciaban Marx y Engels tratando de darle nombre. No tenía nombre, en realidad. Las revoluciones, en Francia, en Austria, en Italia, en Dinamarca, en Alemania, terminaron con reformas democráticas y liberales de distinto tipo y envergadura. Pero no comenzaron así ni se articularon con un único proyecto. La figura espectral iba y venía, evanescente, y se apareció también en Colombia, en Brasil y naturalmente en Venezuela.
El fantasma de este febrero nuestro tampoco tiene nombre, porque su genealogía es dudosa, por ahora. Muy del siglo XXI: en el siglo pasado, en cambio, era fácil coserle el uniforme y declararlo soldado del futuro o adalid de la libertad y ponerlo en el cuadrante de la izquierda o de la derecha. Y una de las cosas que subraya el anacronismo de las categorías políticas del chavismo es precisamente ese intento por detener el tiempo para ajustarlo a la vieja y destartalada brújula cubana. Habla de derecha fascista para referirse a su fantasma, mientras éste se le escapa, como un triste espíritu burlón.  Como en 2011 en la cuenca del Mediterráneo, aquí hay un cansancio, una astenia de fin-de-régimen que tampoco tiene una prognosis clara; el demonio no se quiere dejar meter en el buzón de salida como ambicionan algunos, o muchos.
Y además hoy se cumplen veinticinco años del Caracazo, que es como decir veinticinco años de miedo, agitado primero como bandera de campaña de Chávez, padecido luego por él mismo, desde la presidencia, cada día: lo único a lo que temía era a una repetición de lo innombrable. Lo cual sugiere que la apropiación chavista de los eventos de 1989 se funda en una usurpación: estos ocurrieron espontánea y ciegamente, por más que los conspiradores habituales se aparecieran por ahí, tratando de arrogarse su paternidad. Esa aterradora impredecibilidad de “las masas” explica mucho de la maduración del modelo de “gobernabilidad” que fue construyendo Chávez y que, precisamente, está agonizando en estos días. Explica la obsesión no por gobernar sino por dominar, objetivo para el cual valía cualquier medio, estuviera o no en el repertorio de los clásicos estalinistas. Los herederos, malos alumnos que se aprenden las cosas de memoria, no atinan en cambio a salirse del rancio libreto soviético, represión y torturas incluidas.
En estos días hablan los actos y hemos visto escenificadas cosas que antes solo se sospechaban. Es como si lo que antes estaba oculto, en los papeles y complicidades del gobierno, o en la violencia de las calles, se expresara ahora sin pudor, sin freno, sin temor a las consecuencias.
Quién sabe si lo que está pasando aquí sea no solo la rebelión ante la exclusión política de la mitad del país; ante el sistema económico exhausto, ante el horizonte seco de una vida sin ilusiones, racionada; ante la indiferencia por todas las muertes, sino que también convoque ese cansancio del chavista sometido, encuadrado, custodiado por las bandas paramilitares, cuantificado en una infinidad de listas de espera. Todas esas prácticas de control social eran quizás más o menos toleradas en la medida en que formaban parte de una especie de contrato social: la reducción de la autonomía se intercambiaba por la promesa o la ocurrencia de un beneficio material o simbólico. Ahora el régimen parece incapaz de cumplir con su parte del contrato. Y le salen los fantasmas.

FICHAJE

El primer requisito de la paz es la verdad
Nicomedes Febres Luces

* Viendo la reunión que se dio anoche en Miraflores para hablar de la paz, pienso que fue convocada por la necesidad del gobierno de calmar los ánimos de la gente. No oí la intervención de maduro por lo que no puedo juzgarla, incluso deseo creer que es sincero su anhelo de paz. Me bastó con la intervención de Aristóbulo, quién no tan veladamente amenazó a la oposición con tierra arrasada, al “empresario” Pérez Abad, el presidente de Conindustria, una institución de maletín que sirve al régimen y a seudo empresarios tracaleros para obtener dólares preferenciales, diciendo que la economía del país va mejor que nunca y declarándose socialista, o a Jorge Rodríguez manifestando que la oposición son cuatro gatos locos para notar que aquello fue una encerrona. Siento que también había gente que fue creyendo de buena fe en la imprescindibilidad del diálogo, y dijo verdades en tono mesurado y respetuoso. Así que cada quién fue a la reunión con lo que tenía en el corazón. Los que tenían la verdad, fueron con ella, los que dijeron mentiras, también fueron con ellas y cada quién es responsable de lo que carga en el corazón y en los labios. Creo que los pocos voceros de la oposición lo hicieron como representación sectorial y de sitios puntuales, y todos dijeron verdades. Probablemente si me hubiesen invitado habría ido, pero hubiese desenmascarado las mentiras allí mismo, manifestando que mientras el gobierno no asuma la verdad de lo que sucede, eso no es más que un show politiquero. Hubiese dicho por ejemplo, que el socialismo no aparece en la carta magna, por ende el intento de su instalación es motivo de violación del pacto social en Venezuela. Me habrían criticado los presentes, pero les digo: Con la verdad ni ofendo ni temo y me quedo sentado allí, para más arrechera de ellos. Total, que pese a mi gran deseo honesto de paz y diálogo, sigo apoyando a los estudiantes en sus justos reclamos por un futuro mejor.
* La foto del día es una seña o ficha de la hacienda La Floresta, ubicada en lo que es hoy la urbanización homónima. Servía para comprar en la pulpería de la hacienda, y a lo mejor, en algún local comercial del cercano pueblo de Chacao. Esas fichas eran emitidas porque la escasez de monedas menudas siempre fue un gran problema para el comercio menor. Las fichas eran impresas en la casa del Cuño en Caracas, controlada por el Estado. Se hacían de latón o de plomo. A su alrededor se armó toda una leyenda negra, la cual en parte era cierta, pero también hay una leyenda blanca de la cual no se habla. La historia muestra que los grandes tracaleros siempre se han arropado con la bandera nacional para cometer sus fechorías, incluso en el tema religioso. Esa ficha es de 1920.
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lunes, 24 de febrero de 2014

CERCANAS Y LEJANAS VICISITUDES


De un viejo allanamiento

Luis Barragán

Consabido, la  inmunidad   parlamentaria  está  destinada  a la protección de la propia Asamblea Nacional (AN), por cierto, en solfa con una larga tradición venezolana, cuyo allanamiento resulta imposible de banalizar. Y esto ocurre cuando so pretexto de cualesquiera actividades de sus integrantes, incluso, ajenas y hasta anteriores a las responsabilidades parlamentarias adquiridas y ejercidas, la medida pretende responder a una circunstancia que el incompetente poder establecido simplemente no sabe manejar, desbordándose. Y, por ello,  falaz y temerario, fuerza los hechos,  inventando investigaciones y delitos que lo conducen a una insostenible fantasía.

Lo peor es que, olvidados los grandes precedentes, el atrevimiento lleva a los sectores más avisados del oficialismo a invocar los allanamientos acaecidos a principios de la década de los sesenta (siglo XX), prácticamente reconocidos los de la presente centuria como parte de una absurda revancha histórica.  En la intimidad, pocos desmienten las intenciones que los llevó el año pasado a desaforar a los entonces diputados María Mercedes Aranguren y Richard Mardo, como la desesperada aprobación de la ley habilitante o los comicios municipales que estaban pendientes, por no citar la grave amenaza que pesa sobre la corajuda diputada María Corina Machado que les genera una extraordinaria angustia.

Tiempo atrás, logramos atrapar el comentario distraído de un presunto asistente  administrativo o legislativo, en el ascensor de la sede administrativa de Pajaritos, que se quejaba de una tarea impuesta por su jefe. Alegaba que la investigación que le pidió, junto a otras diligencias personales, superaba sus posibilidades de tiempo y especialidad, habida cuenta que la “primicia” podía darla alguna dependencia de la AN o de un ministerio, deslizando un apellido: Pulido.

Recordamos que, al indagar el allanamiento de Teodoro Petkoff por 1961, hubo quien enfatizara el que se hizo en 1948. Y quizá no fue casual que el tomo correspondiente del Diario de Debates de aquél año, no estuviese en la estantería del Archivo Histórico de la AN, acaso traspapelado por más de media centuria, y – como están las cosas – mal podemos aventurarnos a buscarlo en la sede de la Biblioteca Nacional, ubicada en una zona que se ha hecho peligrosa para el opositor por más años acumulados  que tenga  como investigador.

Todavía no sabemos si el allanamiento a la inmunidad del otrora senador Antonio Pulido Villafañe fue el precursor, como lo aseguraron en 1961, pues, parece que Luis Beltrán Prieto Figueroa arriesgó o perdió la senaduría en 1937.  Lo cierto es que, adelantando la conclusión, el de Pulido Villafañe ni remotamente se acerca a los que hoy  pretenden con la corajuda diputada, por más que prediquen un milagro con la ecuación.

De acuerdo a la prensa de la época, el 17/05/1948 fue lanzada una granada desde la platabanda de la casa nacional de Acción Democrática que, al caer, estalló y mató a la señora Rosa Gaspar de Martínez, e hirió a otra. Sin dudas, un acto terrorista que fue atribuido al Frente Nacional Anticomunista con el que estaba real o aparentemente familiarizado Pulido Villafañe.

El sepelio constituyó un justificado acontecimiento que estuvo precedido por una movilización partidista que partió de la Plaza de Las Mercedes hasta la de la Concordia, en el centro histórico de Caracas, teniendo por orador central a Domingo Alberto Rangel.  Hubo un repudio general al hecho, añadido Rafael Caldera, y  fueron muchas las detenciones, agregado Germán Borregales.

El 24/05/48, el partido de gobierno celebró un acto en el Nuevo Circo, donde Rómulo Betancourt denunció al aludido Frente y a su “hermano mellizo el COPEY”, asegurando que la conspiración deseaba la cancelación de las licencias de exportación de maquinarias y alimentados en Estados Unidos para perjudicarnos. Tres días después, amén de autorizar el viaje del Presidente Gallegos al país del norte, el Congreso consideró el allanamiento de Pulido Villafañe, quien – en su primera y frustrada intervención – descalificó a sus impugnadores y los señaló como integrantes de una “Cámara Checa Revolucionaria”.

El caso fue remitido a la Comisión de Relaciones Interiores, propuesta por el senador Jesús González Cabrera, y, bajo la presunción del delito de instigación a la rebelión del Ejército, haciendo caso del cargo formulado por el Fiscal Segundo, Jorge Cruz Bajares, le fue allanada la inmunidad a Pulido Villafañe. Desapareció, en medio de las variadas situaciones que desembocaron en el derrocamiento de Rómulo Gallegos, reapareciendo muy después como funcionario de la dictadura.

Jamás la Asamblea Nacional podrá realizar y legitimar su trabajo de allanarse con facilidad la  (s) inmunidad (es) de quienes – nada más y nada menos – ejercen  la representación de la soberanía popular, por más que las consignas del momento digan justificarlo.  En última instancia, equivale a una banalización de los problemas políticos que los decisores ni siquiera logran aprehender, manifestando una ya dramática incompetencia para domeñar cada coyuntura y sus naturales complejidades.

Fuentes:

CAZA DE CITAS

"Si no existe la inmunidad parlamentaria, ¿cuál es la garantía constitucional que protege al legislador venezolano, en los casos delictivos? ¿Cuál es el instituto jurídico que debe allanarse para que el diputado pierda su status? ¿Puede privarse a un asambleísta de su condición de parlamentario sin invocar la inmunidad? Soplar y sorber no pueden (SIC) ser"

Héctor Granados

("Las inmunidades parlamentarias en el constitucionalismo venezolano", Editorial Emeve, Caracas, 1912: 140)

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Víctor Manuel Reinoso. "El mundo de las patotas". Élite, Caracas, nr. 2124 del 11/06/1966.
- Kalinina Ortega. "El cupo universitario: nace con la democracia". El Nacional, Caracas, 26/06/81.
- Mineva Ollarves y la manifestación de los jóvenes en la Iglesia de Santa Teresa. El Nacional, 16/06/69.
- Eduardo Delpretti. "Los jóvenes de COPEI: Ramón Guillermo Aveledo". El Nacional, 05/08/86.
- Con fotografía de Tom Grillo, Elena Block entrevista a Abdón Vivas Terán. El Nacional, 20/09/82.

Fotografía:  "El Mayor Baker durante su visita a la Escuela Militar, se detiene a contemplar los cañones majestuosos de la Escuela, en compañía de los señores General López Contreras, Jefe de la Guarnición de Caracas; Coronel M. H. López Méndez, Director de Marina en el Despacho respectivo; Capitán Willoughby, Agregado Militar a la Legación de los Estados Unidos, y un lucido grupo de oficiales de nuestro Ejército".  Billiken, Caracas, mes V, nr. 21 del 2 de abril de 1927.

CLARIDAD




NOTITARDE, Valencia, 23 de Febrero de 2014
"Caminando con Cristo"
Ser perfectos en el amor (Mt.5, 38-48)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

El evangelio de este domingo habla por sí solo, no habría que hacer ninguna explicación ante la claridad con la cual habla Jesús. Quizás, como le sucedió a sus apóstoles y discípulos, surge la perplejidad ante tales palabras que pronuncia Nuestro Salvador y Redentor. Jesús quiere que sus discípulos vivan la radicalidad del amor que supera los deseos más oscuros del corazón, que va más allá de cualquier cultura, como la de su tiempo que estaba marcada por la ley del talión, que consistía en el fondo en vivir en la venganza y el odio continuo: "Ojo por ojo y diente por diente".
La perplejidad ante las palabras de Jesús surge cuando lo más común para un ser humano, su instinto primitivo sea la venganza y ante una cultura que a diario y por todas partes predica el odio, la división, la confrontación, la guerra, el aniquilamiento del otro, la lucha de clases y la violencia como forma de convivencia. Y sabemos que la cultura, el país, la sociedad, la familia o la persona que vive de esta manera, realmente no vive en paz ni felicidad o lo que es peor, su vida no termina bien, muchas veces o la mayoría de las veces el fin es la desgracia.
La cultura del odio, de la venganza, de la división, de la violencia y la confrontación entre semejantes no lleva a nada, lo que trae es muerte, destrucción y aumento de violencia, que sobre todo perjudica a los más vulnerables de una sociedad. Los discursos, predicas y acciones que se enfocan en éste camino lo que dejan es dolor, angustia, miedo, tristeza y hasta colapso psicológico que al final se vuelca y regresa sobre sí mismo.
La propuesta de Jesús hoy a sus discípulos es vivir en el perdón para superar la venganza y el amor para superar el odio. Jesús no nos quiere tontos, por supuesto que eso no es lo que nos pide. Nos quiere inteligentes, pensantes, racionales y sobre todo llenos de amor para poder contrarrestar la cultura de los antivalores, la cultura de los bajos instintos y de todo aquello que al final destruye al ser humano y lo hace más esclavo e infeliz. La cultura del cristiano debe ser la del amor y a partir de aquí la del diálogo, del encuentro civilizado, de la apertura, de la prudencia, la búsqueda del entendimiento, de la fraternidad, que ejercitemos la escucha del otro, sabiendo que al final todo ser humano es mi hermano y si es cristiano con mayor razón. Jesús nos propone en fin, la cultura de la no violencia, que se construye a partir de lo que esencialmente es el ser humano, de lo que lo plenifica y realiza como persona, de lo que lo eleva y hace sabio, grande y dichoso: El amor.
Este evangelio que hoy la Iglesia nos propone para meditar y que recoge las palabras del Señor, nos llegan en un momento crítico y difícil que vivimos en Venezuela; donde todos sabemos y vemos a una sociedad que está dividida, que respira odio, que no encuentra salidas a los graves problemas y dificultades que la aquejan. Es el momento de mirar a Cristo seriamente, de escuchar sus palabras y ponerlas en práctica. Es el momento de apartar los egoísmos, los propios intereses y mirar al bien común, al progreso, desarrollo del país y, por tanto, de cada hermano venezolano, sin diferencia alguna, sin discriminación de color político, clase social ni religión. Jesús nos pide que en Venezuela ésta sea la hora del reencuentro serio, decidido, del reconocimiento mutuo, para la búsqueda de la solución de los graves problemas que nos afectan a todos. Oremos unos por otros, estemos abiertos al diálogo, aportemos soluciones, escuchemos, tendamos la mano, busquemos la unidad en la diversidad, respetemos las justas diferencias, trabajemos por la paz, el desarrollo y bienestar de todos. Es la hora de demostrar que somos un pueblo creyente, que ama a Dios, que sigue a Cristo como Salvador y Señor y que quiere seguir viviendo según sus preceptos. Pidámosle a Él que derrame bendiciones sobre nuestras vidas, sobre nuestra patria y nos ayude a construir la civilización del amor; que el perdón venza al odio y la indulgencia a la venganza, como nos dice la liturgia eucarística. Que nos mostremos ante el mundo como verdaderos discípulos de Jesús que viven amando y trabajando por una mejor sociedad humana, fraterna, unida, que mira al futuro con esperanza y enseña a las nuevas generaciones el camino, la senda que realmente nos hace humanos y cristianos. Sanemos las heridas y el dolor de tantos.
IDA Y RETORNO: Ayer, cuatro ex alumnos de nuestro Seminario fueron consagrados sacerdotes al servicio de Cristo y su Iglesia. Tres de ellos son de la Diócesis de Maracay: Cristian González, Tony Medina y Jesús Maldonado y uno de Puerto Cabello: José Sequera. Estas ordenaciones sacerdotales nos llenan de profunda alegría y gratitud para con El Señor que sigue llamando a jóvenes para que lo sigan con radicalidad en el camino del sacerdocio que Él dejó a su Iglesia. Felicitamos a estas Diócesis hermanas y pedimos a Dios que nos siga regalando vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales.

Fotografía: LB, Padre Javier. Colegio San José de Tarbes, El Paraíso (Caracas, 23/02/2014).