domingo, 30 de marzo de 2014

MORBORREPRESIVO

Estudiantado y morbo represivo
Luis Barragán


La nuestra es una larga y reconocida tradición de luchas estudiantiles que, por cierto, experimentó una fuerte transformación con las bonanzas petroleras, reflejando fielmente las del país.   Un mínimo esfuerzo historiográfico puede dar cuenta del fenómeno, incluida una destacada radiografía sociológica. Sin embargo, pocas veces se supo de lo que ahora ocurre.

El terrorismo de Estado ejercido por los llamados colectivos, frente a la muchachada que protesta tan decidida y corajudamente, tiene una adicional característica: el sadismo. Y es que a la brutal y directa represión, añadido un cierto perfomance satánico del bullicioso recorrido circular de las motocicletas, en medio de los disparos, se suma el desenfadado disfrute del dolor, la angustia y sufrimiento de los jóvenes reprimidos.

Tal conducta represiva es la que autoriza a la hipótesis sobre la procedencia de las fuerzas de opresión, pues, no parecen profesionales encargados de tamaña tarea, sino un personal de origen cubano o, lo que es peor, delincuentes comunes liberados o  licenciados del cumplimiento de la pena. Gozan de sus letales ventajas para humillar a los otros, como si tuviesen patentes de corso para – finalmente – despojarlos de sus pertenencias, añadidas las vestimentas, incurriendo – como si faltara poco -  en actos lascivos.

Se dice, las fotografías y videos que circulan en la red de redes constituyen un porcentaje muy reducido de lo que se ha hecho y que, algún día, completarán un expediente más cercano al Juicio de Nuremberg que al chiste que se pretende. Hay un inmenso miedo de publicar tan importantes testimonios, agregada la desconfianza hacia la Fiscalía y el temor a las inmediatas represalias debido a la denuncia, ocupando más a los psiquiatras que atienden a aquellos que ni siquiera desean volver a pisar la facultad de Arquitectura de la UCV, por ejemplo.

Fotografías y videos que generan rabia e indignación, aunque también morbo en algunos sectores de la oposición digital que, más que denunciar, remueven sus placeres al difundirlo. Y de esto  saben muy bien los psicólogos sociales y encuestólogos que seguramente asesoran al gobierno.

La propuesta inocente de Franz Fanon en torno al lumpemproletariado, como destacamento facilitador de los procesos revolucionarios, rompe en nefastas consecuencias. Y, calificada o no de baja intensidad, muestras las fauces de una particularísima guerra civil propiciada desde el Estado mismo.

Fuente: http://www.analitica.com/va/sociedad/articulos/3134871.asp

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