miércoles, 20 de septiembre de 2017

DIFERENTE A LO MATEMÁTICO

Mis circunstancias (*)
Roman J. Duque Corredor

Soy como soy,
diferente a lo matematico,
porque cuando mas doy,
no resto, sino que sumo,
para seguir dando lo que recibo.

Y lo que recibo cada dia lo doy,
por lo que soy mas de lo que soy.

Si debo no dudo en pagar,
y no cobro a quien no pueda pagar.

No ofendo, pero reclamo
si derecho tengo,
pero sin llegar a ofender,
y no cedo lo que no debo ceder.

Recuerdo, y recuerdo mucho,
para agradecer y no reclamar,
y perdono y me arrepiento,
para lograr el perdon.

Estudio, cada dia mas,
porque hay mucho que aprender,
para mejor educar.

Amo y sigo amando,
porque vivir es amar
y no dejar de querer.

No insulto a quien ofende,
porque mi silencio responde
a quien no se debe responder.

No temo, pero tengo miedo al miedo
de no defender lo que tengo que defender.
y de perder todo por no hacer nada,
de lo que puedo hacer.

Por esas circunstancias,
soy como soy,
con humildad,
sin arrogancia y envidia,
por lo que a Dios doy gracias,
por hacerme como soy.

Mi apellidos, no son por nobleza,
ni por andar con rapidez,
sino por la dignidad de mis padres,
que debo conservar.

Welleby, Sunrise City, Fl.,
15 de septiembre de 2017.
(*) Presentacion de mi Libro "Yo y porque yo", en preparacion.

Fuente:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10213996362281625&set=a.2135021133582.2127916.1187686816&type=3&theater&comment_id=10213998704500179&notif_t=like&notif_id=1505909656122300
Fotografía: "Padre, tu ayer trazó a mi hoy, rumbo cierto y seguro, por lo que sigo tus huellas en todos lo pasos que doy· ( https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10213088710310893&set=t.1187686816&type=3&theater).

ITINERARIO

Érase la teología política
Guido Sosola


Quien deseé curiosear sobre las posturas políticas de la Iglesia Católica venezolana, puede adentrarse – por ejemplo -  en la colección impresa del diario La Religión o el periódico que lo sucedió (todavía no entendemos cómo fracasó el gran diario), los trabajos eminentemente históricos de Manuel Donís Ríos, en la tesis doctoral de José Rodríguez Iturbe sobre el Modus Vivendi de 1964, o – entre otras fuentes – la colección completamente digitalizada y disponible de la revista SIC del Centro Gumilla.  Sobre todo ésta que ejemplifica otro de los  itinerarios, pues, en una etapa, fueron los  jesuitas afines a la democracia cristiana, y,  en otra, a las tesis del socialismo cristiano, hasta que, en el presente siglo, el chavismo – dándole esa calificación por comodidad – los sumergió en una inevitable   contradicción.

Prosperó después de los ’60 del ‘XX,   una teología política de alcance continental teniendo  al brasileño Hélder Cámara  por el más conocido emblema, en medio del auge de Jacques Maritain, referente del Concilio Vaticano II y  del papado de Pablo VI, aunque la enfebrecida lectura de Mounier, Lepp y Teilhard tendía a radicalizar a los sectores socialcristianos.  A la vez, los sectores marxistas, convertidos en insignes denunciantes de la violación de los derechos humanos y de la situación de los pobres que hoy escandalosamente callan, tuvieron por insignes propagandistas a Ernesto Cardenal y, más tarde, a Frei Betto, movilizándose tras la expulsión del Padre Wuitack, enredado con los subversivos obstinados de entonces, o caracterizándose por la conducta marcadora, como la de los párrocos universitarios. Y todo esto, hasta que llegó, bien elaborada desde Lima, la teología de la liberación,  destacando Gustavo Gutiérrez, entre otros,  aunque – entre nosotros – Antonio Pérez Esclarín, ahora sorprendente desde las páginas de El Universal, marcó importantes pautas militantes.

A primera vista, la jerarquía eclesiástica del patio fue extremadamente cautelosa, cultivando su calibrada moderación ante el entusiasmo que despertó la transición entre Pablo VI y Juan Pablo II, los documentos de la Conferencia Episcpal Latinoamericana (Medellín y Puebla), añadida la traducción chilena – la Biblia Latinoamericana – alejada del cisma que produjo en su momento la lectura que hizo Lutero. Puede tildarse de tímida la reacción que, a partir de la inicial bonanza petrolera, prolongada sociológica y psicológicamente por décadas, en nosotros,  la llevó a coincidir con las élites de poder, pero también importa acotar dos elementos evidentes: de un lado, la revisión pausada de los documentos producidos por la Conferencia Episcopal Venezolana, desde mediados de los ’70 hasta el  presente, exponen coherentemente la denuncia de nuestra situación, incluso, social, también admirablemente a contracorriente; y, del otro,  hubo obispos y sacerdotes de reconocida valentía, aunque también no escondida militancia política, como los monseñores Mariano Parra León y Ovidio Pérez Morales, la yunta que hicieron Baltazar Porra y Mario Moronta, o Arturo Sosa, erigido en líder de opinión pública.

Por estas décadas, destacando su voz como Arzobispo de Valencia, referente de la godarria urbana acomplejada frente a la merideña y carabobeña, Jorge Urosa Savino volvió a Caracas y tan conservador, como lo fue el salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, le ha tocado la dura travesía del – antes – insospechado siglo XXI, desde la perspectiva de la teología política que lo acunó, acaso, adinistrando las inevitables tensiones entre la escuela que dejaron Wojtyła y Ratzinger, y la escuela que no termina de concretarse, como la de Bergoglio. No por casualidad, la tesis doctoral de Urosa, publicada a mediados de los ’70 por Monte Ávila Editores, fue sobre Teilhard de Chardin: érase la teología política que se quiso absolutamente sobre bases científicas.

Ahora bien, el Cardenal Urosa está tramitando su retiro, al cumplir ya 75 años de edad, correspondiéndole enfrentar a una dictadura con la que, expresa e inequívocamente, le niega la posibilidad del diálogo por las deplorables condiciones que ella y solo ella, pretende fijar e imponer. Muy distintas son las condiciones que afrontó el Cardenal Mindszenty, frente a los comunistas húngaros, lo cual no autoriza a subestimar la conducta de Urosa ante el llamado socialismo del siglo XXI, añadida la corajuda actitud que asumió el pasado 16 de julio, con motivo de la consabida consulta popular, cuando – en otros menesteres – ofició una misa en Catia, no precisamente el Country Club de Caracas o de La Lagunita, y fue asediado, secuestrado por un buen tiempo y agredido por los grupos paramilitares del gobierno.
Reproducción: El Diario de Caracas. Fotografía: Globovisión, 23/03/2013.
20/09/2017:
https://www.lapatilla.com/site/2017/09/20/erase-la-teologia-politica-por-guido-sosola/

martes, 19 de septiembre de 2017

VICISITUDES DEL ESTADO CUARTEL

A propósito del caso Gilber Caro

“El caso del diputado Gilber Caro se inscribe en una amarga experiencia totalitaria, necesaria de superar través de una decidida insurgencia cívica”, expresó el diputado Luis Barragán de Vente Venezuela, en el marco del debate realizado en la Asamblea Nacional con motivo de la ilegítima prisión y tortura de su colega mirandino.

“No hay diferencia alguna entre las mazmorras del Sebin y otras de organismos afines, con La Rotunda de los tiempos de Juan Vicente Gómez, y, lejos de amilanar a Caro y de amedrentarnos a tdos, nos lleva a enfatizar más la lucha por reivindicar las responsabilidades parlamentarias en una Venezuela que inexorablemente está orientada hacia la libertad y la democracia”, señaló el diputado del Partido de la Libertad al recordar, incluso, el testimonio que ha dado el diputado Gilberto Sojo, incorporado a la institución después de sufrir cárcel.

Recordó el diputado Barragán su propuesta para una reforma parcial del Código Penal, consignada a principios del presente año en la Comisión de Política Interior, a objeto de actualizar y tipificar el delito de violación de las inmunidades parlamentarias, distinguiendo entre la específica naturaleza de esta institución frente a la pretensión de confundirla con el régimen general del antejuicio de mérito que, al privilegiar a los más altos estamentos del poder, opta por el Código Orgánico Procesal Penal pretendiendo abrogar el artículo 200 de la Constitución.

“Además, la reforma muy puntual e interesada del artículo 175 del Código Penal en el año 2000, fue para extender la protección a cualesquiera magistrados públicos del oficialismo, plagada de errores hasta de técnica legislativa.  La nuestra, también será una tarea  de  reconstrucción jurídica de las instituciones republicanas que refleje fielmente la de una democracia real y convincente”.

E, igualmente, hizo referencia a la situación de los generales  Baduel y Vivas, y  la del capitán Juan Carlos Caguaripano: “Independientemente de los hechos que protagonizaron, ejemplificándolo con el  capitán Caguaripano, ni sus más cercanos familiares lo han visto ni saben si vive o no, dato éste que renueva la figura de la desaparición forzosa, propia de las viejas dictaduras de seguridad nacional que azotaron al continente. En efecto, algo inédito, la dictadura de Maduro Moros anunció y reconoció su captura, pero jamás ha respondido por su propio paradero a nadie, confiriéndole otra modalidad a la nefasta figura”.

Una probable casualidad, en el transcurso o después de concluido el debate, los familiares del capitán Caguaripano pudieron verlo en La Tumba. Por cierto, llamó la atención que el diputado Barragán, al concluir su intervención, grítase “!viva el Esequibo!”.

.Cfr.
Quizá, al mismo tiempo que hablábamos en la AN, se produjo el encuentro de J.C. Caguaripano y sus familiares en La Tumba: http://epmundo.com/2017/el-encuentro-entre-familiares-y-caguaripano-en-la-tumba-del-sebin/
20/09/2017:
http://www.opinionynoticias.com/noticiasnacionales/30861-gilber-caro
http://www.opinionynoticias.com/noticiasnacionales/30861-gilber-caro https://www.lapatilla.com/site/2017/09/20/luis-barragan-con-el-caso-del-capitan-caguaripano-la-dictadura-renueva-la-vieja-modalidad-de-las-desapariciones-forzosas https://www.venezuelamundial.net/politica/vzlamundial/luis-barragan-con-el-caso-caguaripano-la-dictadura-renueva-la-modalidad-de-desapariciones-forzosas https://www.noticiafinal.com.ve/index.php/2017/09/20/luis-barragan-con-el-caso-caguaripano-la-dictadura-renueva-la-modalidad-de-desapariciones-forzosas http://quepasaenvenezuela.com/2017/09/20/luis-barragan-con-el-caso-caguaripano-la-dictadura-renueva-la-modalidad-de-desapariciones-forzosas http://regionales.co.ve/2017/08/31/diputado-barragan-la-an-debe-ocuparse-de-casos-como-el-de-baduel-y-caguaripano

Barragán: No hay diferencia entre las mazmorras del Sebin y La Rotunda de Juan Vicente Gómez

El diputado afirma que el caso de Caguaripano renueva la figura de desaparición forzosa de las viejas dictaduras del continente

El parlamentario por el partido de la libertad denuncia que el caso del diputado Gilber Caro “se inscribe en una amarga experiencia totalitaria, necesaria de superar través de una decidida insurgencia cívica”

(Caracas. 20/09/2017) “No hay diferencia alguna entre las mazmorras del Sebin y organismos afines, con La Rotunda de los tiempos de Juan Vicente Gómez” expresó el diputado Luis Barragán de Vente Venezuela, en el marco del debate realizado en la Asamblea Nacional (AN) con motivo de la ilegítima prisión y tortura de Gilber Caro.

“Eso nos lleva a enfatizar más la lucha por reivindicar las responsabilidades parlamentarias en una Venezuela que inexorablemente está orientada hacia la libertad y la democracia”, señaló el diputado del partido de la libertad al recordar, incluso, el testimonio que ha dado el diputado Gilberto Sojo, incorporado a la institución después de sufrir cárcel.

El diputado Barragán recordó su propuesta para una reforma parcial del Código Penal, consignada a principios del presente año en la Comisión de Política Interior. Su objetivo es actualizar y tipificar el delito de violación de las inmunidades parlamentarias distinguiendo entre la específica naturaleza de esta institución frente a la pretensión de confundirla con el régimen general del antejuicio de mérito que, al privilegiar a los más altos estamentos del poder, opta por el Código Orgánico Procesal Penal pretendiendo abrogar el artículo 200 de la Constitución.

“Además, la reforma muy puntual e interesada del artículo 175 del Código Penal en el año 2000, fue para extender la protección a cualesquiera magistrados públicos del oficialismo, plagada de errores hasta de técnica legislativa.  La nuestra, también será una tarea  de  reconstrucción jurídica de las instituciones republicanas que refleje fielmente la de una democracia real y convincente”.

E, igualmente, hizo referencia a la situación de los generales  Baduel y Vivas, y  la del capitán Juan Carlos Caguaripano: “Independientemente de los hechos que protagonizaron, ejemplificándolo con el  capitán Caguaripano, ni sus más cercanos familiares lo han visto ni saben si vive o no.

“Ese caso de Caguaripano renueva la figura de la desaparición forzosa, propia de las viejas dictaduras de seguridad nacional que azotaron al continente. En efecto, algo inédito, la dictadura de Maduro Moros anunció y reconoció su captura, pero jamás ha respondido por su propio paradero a nadie, confiriéndole otra modalidad a la nefasta figura”, finalizó el parlamentario.

20/09/2017:
http://www.ventevenezuela.org/barragan-no-diferencia-las-mazmorras-del-sebin-la-rotunda-juan-vicente-gomez

domingo, 17 de septiembre de 2017

CAZA DE CITAS

" - Los emos no somos raros. Nos encanta estar deprimidos, a algunos les gusta hacerse daño, pero no somos raros - concluyó, otra vez enfática"

Leonardo Padura

("Herejes", Tusquets, Caracas, 2014:  342)

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Carlos Rivero Blanco. "La escena ecológica: Nuestra fauna". El Nacional, Caracas, 17/09/1972.
- Domingo Alberto Rangel. "Naturaleza y problema social" (Editorial). El Nuevo Venezolano, Caracas, 07/08/81.
- Manuel Rodríguez Cárdenas. "El tranvía de los domingos: Perros cerca e hijos lejos". El Nacional, 12/12/50.
- Julio Ortega. "Carlos Fuentes: El linaje barroco". Últimas Noticias, Caracas, 01/04/90. Suplemento Cultural.
- Alicia Segal entrevista a Ramón J. Velásquez. Resumen, Caracas, nr. 125 del 28/03/76.

Reproducción: Miguel Conde entrevista a Renny Ottolina. Fotografía de Ubaldo Medina. 2001, Caracas, 28/07/1977.

ESPERANDO RESPUESTAS

Del regreso arrepentido a la razón
Luis Barragán


Todo proceso político expresa al régimen que lo contextualiza, pues, sí éste es autoritario, simple e irracional, aquél tenderá a serlo. Luego, la alternativa opositora adquiere  legitimidad y consistencia de reivindicarse naturalmente como un fenómeno democrático, complejo y racional.

La dictadura es consecuente consigo misma, desde que inoculó el presente siglo con un conflicto que, al excederse como un mero recurso de supervivencia, se hizo cada vez más artificial, procurando confundir y manipular la más elemental noción de la paz.  Por ello,  pretendiendo alterar las realidades que siguen un curso inalterable, se aferra y se agota en las consignas.

La vida política adquiere otros visos, demandando una profunda, coherente y convincente dimensión ética que ha de fundarla, pues, se ha dicho, son los medios los que justifican el fin y no a la inversa. No sorprende a nadie que la tal constituyente, cuyo origen es fraudulento,  desconocida por un número importante de gobiernos,   diga dar lecciones de patriotismo, democracia y participación,  tratando de extorsionar a la sociedad para un reconocimiento que el sólo acto de fuerza no logra, aunque   sorprenderá todavía más que a sus adversarios e, incluso, supuestos adversarios, les cruce apenas la idea de consentirla y de cohabitarla, sin costo político alguno de acuerdo a una de las reglas del sistema que premia la sumisión.

Ya el problema no está sólo en el diálogo entre la  dictadura y la oposición,  sino en el perverso desarrollo de la iniciativa emprendida por sectores de la oposición que inconsultamente animan un encuentro que, no por casualidad, por siempre el oficialismo revela, divulga, delata. Sectores que participan de las diligencias realizadas en el exterior para el cuestionamiento – por lo menos – del régimen, niegan el diálogo que  el gobierno de uno de los países visitados anuncia, declaran que no concurrirán a la cita, luego se sientan en República Dominicana y, así, sucesivamente, en un oleaje de contradicciones que acaba la más rudimentaria idea de razón, racionalidad y hasta razonabilidad.

Por algún motivo capaz de levantar una legítima sospecha, añadida la de una asombrosa inmadurez política, la incoherencia muestra sus fauces, pues, deducido por María Corina Machado en una reciente conversación personal, no se entiende que haya la intención de someter a un referéndum los resultados del diálogo entre la oposición y la dictadura que debe salir, luego del inmenso daño que ha generado al país, mientras días atrás cerca de siete millones de venezolanos respondieron claramente en un plebiscito que se convirtió en todo un mandato; o, peor, que ambos coincidan, intensifiquen y hagan campaña a favor de la prolongación del régimen más allá de 2017.  Por más liquida que sea esta modernidad, la política demanda el regreso arrepentido a la razón.

PERDER EL TRAZO

De la desboligraficación
Luis Barragán


Todavía conservamos el volumen afortunadamente adquirido entre los viejos libreros, contentivo de  varias entrevistas realizadas a Alejo Carpentier. En una de ellas,  remitiéndonos a los ’50 del ‘XX,   versó sobre el empleo del bolígrafo que le evitaba las vicisitudes y percances de la pluma fuente, algo relevante al tratarse de un escritor profesional.

Nos sorprendía que el instrumento fuese tan relativamente reciente, suponiéndolo de principios del siglo pasado. Quizá el bolígrafo comenzó a masificarse en Venezuela a mediados o finales de la citada década , al igual que los zapatos de suela o la harina precocida, frente a la disminuida pluma fuente que quedó relegada por otros años a los documentos públicos, concediéndoles una solemnidad hoy perdida.

Distintas marcas compitieron por nuestro mercado hasta hace poco, ya imposibilitados de traer las herramientas para el rápido trazo o, en todo caso, de importar las materias primas de rigor.  Encarecidos, el regreso tan precario a clases, actualiza la galopante escasez de  bolígrafos, plumas, lápices, creyones, marcadores que se suma a los elevados costos de las impresiones digitales, colmándonos con un déjà vu del  irresistible adelanto tecnológico que protagonizamos o dijimos protagonizar.

Ya son muy pocas las dependencias oficiales que proveen del indispensable bolígrafo a su personal que, sencillo, deben adquirirlos de su propio bolsillo, como el profesor que ha de cargar con sus marcadores o quizá con sus tizas para la pizarra a fotografiar por los discípulos que aún tengan un móvil celular de data más o menos reciente. Sin dudas, se trata de un subsidio al Estado mismo del que no sabemos ya de su presupuesto público, si tiene o no contemplado el gasto o da ocasión para una malversación de sus jerarcas.

Desboligraficados, resulta fácil adivinar sus consecuencias.  Antes, de fácil extravío, subestimado por su abundancia, desechado por alguna falla, y, para la contraposición de sendos estatus, garantía de distinción por su diseño y porte,  o desprecio hacia el delincuente que no tenía un genuino puñal a la mano; ahora,  lo echamos de menos y muy atrás queda la marca favorita, pues, un acto tan universal como indispensable en la vida, se anota con lo que tengamos a la mano.

Fotografía: Tomada de la red.